Alta diplomacia
LA SECRETARIA de Estado norteamericana está desplegando alta diplomacia en el Próximo Oriente y, después de su viaje sorpresa al Líbano para mostrar su apoyo al Gobierno de Fuad Disiora, el primero que no está apadrinado por Siria desde el final de la guerra de 1990, y antes de entrevistarse con el primer ministro israelí Ehud Olmert, reiteró el elemento medular de la posición norteamericana: Washington no desea un alto el fuego en Oriente Próximo antes de asegurarse de que Hezbolá se queda sin capacidad para atacar a Israel. O sea: los Estados Unidos apadrinan la acción israelí de «limpiar» de terroristas de Hezbolá el Sur del Líbano, lo cual a fin de cuentas da cumplimiento a la resolución de Naciones Unidas que puso fin a la presencia israelí.