TRIBUNA
Villaquilambre: crisis de participación ciudadana
CIVIQUS recla ma mayor atención a la opinión de la ciudadanía del municipio por parte de la actual Corporación. Para atenderla, el gobierno cívico implementó instrumentos de participación ciudadana (Consejos de Actividades Extraescolares, de Mayores, de las Mujeres, representantes de padres y madres en las guarderías), que no se están respetando. Las AMPAS manifestaron sus objeciones sobre la supresión el transporte gratuito para las actividades extraescolares, que aún no se han puesto en marcha para las deportivas, y a duras penas lo ha hecho en las culturales debido a una falta de publicidad del servicio. El servicio de transporte garantizaba que todos los niños y niñas del municipio, pudieran acceder gratuitamente a toda la oferta de actividades extraescolares, tanto a las culturales como a las deportivas, de manera que tuvieran a su alcance una amplio abanico de actividades de calidad, seleccionadas en función de los mejores recursos de cada centro escolar. Este servicio de transporte contribuyó también a compatibilizar la vida laboral y familiar de los padres, impidiendo que las obligaciones laborales obstaculizasen el acceso de los alumnos a las actividades. Hecho más relevante cuando hablamos de niños y niñas que viven en localidades donde no hay Colegio. Nada se sabe del Programa de Dinamización de las AMPAS, que tanto éxito tuvo el año pasado, y que favoreció la participación de padres y madres en las actividades de estas asociaciones y la convivencia intergeneracional, a la par que suponían un punto de encuentro para la comunidad escolar de las distintas localidades. Tampoco se han convocado las subvenciones para las asociaciones correspondientes al ejercicio 2007, hecho que limita la capacidad organizativa y creadora de las AMPAS, si tenemos en cuenta que sus proyectos estaban subvencionados en su totalidad por el Ayuntamiento a través de esta convocatoria pública, de la cual se beneficiaban también los Clubes deportivos del Municipio, las Asociaciones de Mayores y otros colectivos. Tampoco se están atendiendo adecuadamente las quejas de los padres de las guarderías, en asuntos tan relevantes como la continuidad del profesorado. El pasado año, se garantizó la continuidad a aquellas educadoras que no habían ganado la oposición para la contratación indefinida, avaladas por su gran profesionalidad. Así lo manifestaron también la opinión de los padres y su gran interés en no romper el ciclo formativo de sus hijos en beneficio de los mismos como principales perjudicados. La convocatoria de una nueva bolsa, y las consecuencias que ello ha tenido en el buen funcionamiento de las guarderías, es de conocimiento público a través de los periódicos en estos último meses, como también las quejas reiteradas de los padres que han sido obviadas por los responsables municipales. Este año se programan los talleres en las guarderías sin contar con la opinión de los representantes de padres y madres, cuando siempre se les había implicado en programación. Se anuncia ahora el programa de estimulación temprana como una novedad, cuando ya fue impartido el año pasado, previa formación de las trabajadoras y con la participación activa de los padres y madres. Es una buena decisión dar continuidad a un programa, que ha tenido tan buenos resultados, pero no lo es tanto que no se implique a los padres y madres en la toma de decisiones que afectan directamente a sus hijos e hijas. También en este sentido, se anuncia como primicia en la Ordenanza de guarderías las llamadas plazas de emergencia, que ya se contemplaban en la ordenanza anterior, fruto de una decisión adoptada en el Consejo de las Mujeres. Cualquier modificación sobre estos criterios, debería por lo tanto haberse analizado previamente en el propio Consejo, formado por expertas en esta materia, para que aportaran su visión y su experiencia. Finalmente, y como máximo ejemplo de falta de transparencia debemos hablar del Plan Estratégico de Villaquilambre. La elaboración de este documento, fundamental para diseñar el futuro de Villaquilambre, se contrató a una empresa especializada, a la que se exigió que para su redacción realizara encuestas individuales y mantuviera reuniones con todas las asociaciones, partidos políticos y grupos representativos del municipio. Así se hizo, generándose una corriente de información, y participación que mejoraría el contenido del Plan, y las dinámicas de participación política y ciudadana. Ahora el equipo de Gobierno actual está terminando el Plan, sin convocar al grupo de Civiqus a participar, ni contar con los sectores sociales a los que no considera afines. El plan quedará contaminado por su sectarismo, y se desaprovechará una gran oportunidad de generar nuevas dinámicas de participación. No se puede gobernar Villaquilambre arrebatando a la ciudadanía todos los instrumentos que le permiten pensar y decidir. Los ciudadanos más valiosos son los que participan, pero para que eso sea posible debe reconocerse su derecho a ser informados y escuchados y a ser activos, críticos y participativos. Nada de esto se está haciendo. Estamos ahora situados, por la falta de capacidad de diálogo del tripartito, en un esquema de confrontación permanente, nada productiva, donde la actitud arrogante de Lázaro García Bayón y su equipo excluye del debate cualquier asunto, persona u organización que no sea de su propio interés, y donde las quejas son desoídas sistemáticamente, cuando no negadas. Quiero hacer un llamamiento para que la política municipal en Villaquilambre vuelva a ser la expresión de intereses diversos y, al mismo tiempo, un espacio para el acuerdo. Es necesario sustituir la situación actual por un esquema de sana competencia y colaboración, que no cancele las diferencias de visión y de intereses, pero sí las haga gobernables. Civiqus se ha comprometido a actuar con ese prisma, y exigirá que el tripartito lo haga también, en beneficio de Villaquilambre.