EN POCAS PALABRAS LETRA PEQUEÑA
Baja la confianza del consumidor Financiación
LA MUY negativa noticia del incremento del paro en mayo coincidió ayer con la de la caída de la confianza de los consumidores. El indicador elaborado por el ICO hace cuatro años ha alcanzado su mínimo histórico: según la cifra hecha pública ayer, sólo el 42,3% de los encuestados ve con buen ánimo la marcha de la economía, la tasa más baja en este periodo, si bien es cierto que los años pasados fueron de continuada bonanza. La evolución en los últimos meses muestra un descenso espectacular del optimismo desde agosto del año pasado, cuando comenzaron a sentirse turbulencias en los mercados financieros. Según la interpretación del ICO, este desánimo coincide con un escenario de recortes en el consumo privado, reflejado en los últimos datos de la Contabilidad Nacional Trimestral, una tendencia que se mantendrá en los próximos meses. El Gobierno debería ser muy claro e informar correctamente de la realidad y de sus expectativas. LA FINANCIACIÓN municipal es probablemente el asunto irresuelto más grave que arrastramos desde el arranque de esta ya larg a etapa democrática: los ayuntamientos, que con frecuencia se ven obligados a prestar servicios que son competencia de las comunidades autónomas, malviven crónicamente de unos ingresos insuficientes, que hasta ahora han podido complementar con el jugoso producto de la especulación urbanística. La puesta de suelo en el mercado les ha permitido afrontar inversiones y financiar actuaciones que de otro modo hubiese resultado imposible acometer. Pero el desplome de la actividad inmobiliaria -una auténtica «aniquilación» del sector según The Wall Street Journa l-, privará lógicamente a las corporaciones locales de esta importantísima fuente de ingresos, con lo que los ciudadanos dejaremos de recibir muchas de las atenciones que hoy nos presta el primer nivel, y el más cercano, de la administración pública. Ante este efecto multiplicador de la crisis inmobiliaria, se entiende bien lo que quieren decir quienes apuestan por la necesidad de proceder a un doloroso y largo cambio del modelo de crecimiento.