La ONU anima a mejorar el mundo tras el nacimiento del bebé 7.000 millones
Ban Ki-moon recordó los muchos recursos que hay y lo mal repartidos que están.
El bebé nacido en Sri Lanka, uno de los países que reclama tener al habitante 7.000 millones.
La ONU animó ayer a la comunidad internacional a redoblar los esfuerzos por mejorar el mundo y que el recién llegado habitante 7.000 millones crezca en un planeta donde se reduzcan las grandes desigualdades, con independencia del país en que ese niño haya nacido. «Una población de 7.000 millones es un desafío, pero al mismo tiempo también es una oportunidad dependiendo de cómo se prepare la comunidad internacional», dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ante la prensa en la sede central del organismo.
Dio así la bienvenida al habitante 7.000 millones, que la ONU calcula que nació el lunes. Varios países, entre ellos Filipinas, India o Rusia, reclamaban ayer haber traído al mundo al bebé 7.000 millones. La ONU recordó la importancia de que «toda la comunidad internacional» trabaje en varios frentes para mejorar el espacio que comparte la Humanidad y para erradicar «la creciente brecha entre ricos y pobres». «Hoy recibimos al bebé 7.000 millones. Al hacerlo, debemos reconocer nuestra obligación moral de hacer lo correcto por él o por ella», señaló el secretario general, que animó así a las naciones a cambiar el mundo actual, «de terribles contradicciones».
Mucho y mal repartido. Según recordó Ban, es un mundo «con mucha comida pero con mil millones de personas pasando hambre, con estilos de vida fastuosos para algunos pero con pobreza para demasiados, y con grandes avances en medicina mientras que cada día hay muertes de madres al dar a luz y de niños por beber agua sucia». «Se gastan miles de millones en armas para matar en lugar de dedicarlos a la seguridad de las personas», añadió, al tiempo que indicó que durante su participación en la cumbre del G-20 esta semana en Cannes (Francia) enviará «un mensaje alto y claro a los líderes mundiales». «Piensen en nuestros niños, piensen en el futuro, con visión y amplitud de miras», aseguró Ban, quien indicó que, pese a la crisis financiera que afecta al mundo, «con la austeridad fiscal al orden del día», no se puede «romper nuestro pacto solemne con los pobres».
El máximo responsable de la ONU recordó que «la población mundial quiere respuestas de los líderes y esperan soluciones, no medidas a medias o excusas». Alertó además de que «la pobreza extrema, la inseguridad alimentaria, la desigualdad y el alto índice de mortalidad están interconectados en un círculo vicioso», y animó a romperlo y evitar los «grandes problemas» que pueden presentarse ahora y dentro de dos décadas. Para entonces, en el 2043, el organismo internacional calcula que la Tierra tendrá 9.000 millones de habitantes.