Un muerto y miles de afectados por las inundaciones en Guipúzcoa
Encuentran el cadáver del hombre de . 77 años arrastrado por la riada en Irún.
Los bomberos rescatan a una vecina de un barrio donostiarra.
Un vecino de Irun fallecido y miles de damnificados es el resultado de las inundaciones que han afectado desde el domingo a numerosos municipios de Guipúzcoa, que evaluaron ayer los daños ocasionados por el temporal y estudian solicitar la declaración de zona catastrófica.
La consecuencia más trágica ha sido la muerte de un hombre de 77 años que fue arrastrado por las aguas de un arroyo en el barrio de Ventas de Irun y cuyo cadáver fue localizado a ayer en aguas próximas al río Bidasoa, en la ciudad fronteriza. Además, miles de personas se han visto afectadas en mayor o menor medida por las consecuencia de las intensas lluvias caídas este fin de semana en Guipúzcoa, que causaron el domingo el desbordamiento de los ríos Urumea, Oria y Oiartzun, además de numerosos arroyos y afluentes de las cuencas principales del territorio.
Los más afectados. Las inundaciones han afectado en especial a los barrios de Txomin-Loiola y Martutene, en San Sebastián, de los que fueron desalojadas un centenar de personas, y a los municipios guipuzcoanos de Astigarraga, Hernani, Andoain, Zizurkil, Billabona, Tolosa, Usurbil, Lizartza, Irun y Hondarribia.
Sólo en San Sebastián el Ayuntamiento ha cifrado en unos 2.500 los damnificados, mientras que el domingo se elevaron a 5.400 los usuarios que se quedaron sin luz en Guipúzcoa, una situación que Iberdrola fue paliando durante toda la jornada de ayer, ya que a primera hora de la tarde quedaban 250 abonados de Usurbil sin servicio y se esperaba que el problema se solucionara en las próximas horas.
Del centenar de vecinos de Donostia desalojados el domingo de sus domicilios en barcas, la mayoría encontró dónde realojarse provisionalmente entre familiares y allegados, pero a una treintena se le buscó dónde dormir. A doce de ellos, entre los que había menores, en pisos municipales de los servicios sociales, y al resto en el albergue montado por la Cruz Roja en el polideportivo José Antonio Gasca. Además, en Astigarraga el frontón municipal sirvió para dar cobijo a los ciudadanos rumanos que se encontraban en un campamento en la zona de Ergobia, que quedó totalmente inundada. Cientos de garajes y bajeras de todos estos municipios quedaron anegados y muchos servicios públicos se vieron afectados, como el ambulatorio de Astigarraga, cerrado todo el día, o el polideportivo de Andoain, entre otros. Asimismo, dos de las vías de la red principal continuaban cortadas al cierre de esta edición.