Autonomías y universidades buscan consensuar la mínima subida del precio de las tasas
La comunidades autónomas aún no han decidido cuánto aumentarán las tasas de matrícula de las universidades públicas, aunque muchas de ellas han comenzado ya a reunirse con los responsables de las universidades para consensuar que la subida sea la mínima posible.
El real decreto-ley de medidas «urgentes de racionalización» del gasto público en educación contempla que las primeras matrículas en las universidades públicas deben representar entre el 15 y el 25% del coste real de los grados desde el próximo curso. Así, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ya se ha comprometido en el Parlamento autonómico a que las tasas en las tres universidades gallegas públicas —Santiago, A Coruña y Vigo— estén entre las más bajas de España, y ha comenzado a mantener conversaciones con los rectores al respecto.
En Madrid, según explicaron fuentes de la Consejería de Educación, lo habitual es que las universidades se reúnan primero entre ellas para consensuar una postura común, y luego la presenten al Gobierno regional en una reunión posterior para la que todavía no hay fecha.
La Junta de Castilla-La Mancha, por el momento, no ha concretado cuál será la subida de tasas, pero la habrá seguro. La Junta de Castilla y León también está a la espera de reunirse con los rectores de las universidades públicas y con la comunidad educativa, si bien el consejero de Educación, Juan José Mateos, anunció en varias ocasiones que las tasas, moviéndose en la horquilla del Ministerio, serán lo más cercanas al mínimo exigido.
El Gobierno aragonés también buscará el acuerdo y aunque sí habrá una subida de tasas, la consejera de Educación, Dolores Serrat aseguró que no ascenderán al máximo que permite el decreto. En Murcia, la administración autonómica «se acogerá al mínimo que fije el Ministerio», según el portavoz del Ejecutivo, José Ballesta.