Muere Antonio Meño, el hombre que quedó en coma por una negligencia
Antonio Meño, el joven que quedó en coma por una negligencia médica tras una intervención quirúrgica y que permaneció acampado 522 días junto a su familia ante el Ministerio de Justicia, ha fallecido.
Según informaron fuentes del despacho de Luis Bertelli, uno de los letrados que llevó la defensa de esta familia, Meño fue enterrado el pasado lunes.
El joven quedó en coma vegetativo el 3 julio de 1989, cuando tenía 21 años, tras someterse a una rinoplastia en la Clínica Nuestra Señora de América de Madrid. El resultado fue que Meño salió del quirófano en coma vigil irreversible, con las funciones intelictivas y cognoscitivas completamente abolidas y dependiendo de los demás para poder realizar sus necesidades más elementales.
Su familia fue condenada en el 2009 por el Tribunal Supremo a pagar 400.000 euros en costas, lo que les supuso el embargo de su vivienda, aunque finalmente su abogado logró que el Tribunal paralizara la notificación, a través de un incidente de nulidad.
La madre del fallecido Antonio Meño confesó ayer, dos días después de su muerte, que «siempre» había «pedido» que su hijo «muriera antes» que ella porque no le quería dejar en ese estado. «Siempre he pedido que se muriera antes que yo porque no le quería dejar aquí», reconoció la madre, Juana Ortega. «No sé qué voy a hacer con mi vida. Hemos perdido a un miembro de la familia con el que todos estábamos muy volcados», se lamentó.
Juana remarcó que todavía no conoce los motivos del fallecimiento de su hijo. Ingresó en el Hospital de Móstoles el pasado viernes tras casi cuatro semanas en casa con antibióticos por una fiebre «muy alta» y no presentar mejoría. Según le dijeron en el centro hospitalario a la madre, se barajan tres opciones: una neumonía, una infección de orina o una escara que se habría complicado. Hoy le entregan el informe final.
Después de 23 años a cargo de su hijo, ahora Juana y su marido piensan en cómo replantear su vida y cómo recuperar la relación con sus otros hijos ya que siempre han estado al cuidado de Antonio.