La fiesta del Madrid Arena superó el aforo en más de 7.000 personas
El juez cuenta 16.791 entradas y desbarata . la versión del promotor del evento.
Felipe Moreno, abogado de la familia de Rocío Oña.
Las imágenes grabadas por los asistentes a la trágica ‘macrofiesta’ de Halloween eran elocuentes: en el pabellón Madrid Arena no cabía ni un alma. Pero el juez que investiga el fallecimiento de las cuatro jóvenes tras una avalancha constató ayer con datos objetivos las evidencias visuales. Aquella noche se superaron los 17.000 espectadores cuando el aforo máximo permitido era de 10.600 personas.
Una a una, la comisión judicial presente en la Jefatura Superior de Policía recontó entre el pasado viernes y ayer las ocho cajas halladas en una nave anexa al Madrid Arena. De esas urnas se sacaron un total de 16.791 entradas, que se supone fueron verificadas en los accesos al recinto deportivo.
La cifra es un 60% superior al número que dijo haber vendido el promotor del evento, Miguel Ángel Flores, en su declaración judicial. El imputado aseguró que «únicamente» había puesto a la venta 9.650 entradas y que las avalanchas fueron fruto de la entrada masiva de entre «3.000 ó 4.000 jóvenes» procedentes de un botellón que se estaba celebrado en un aparcamiento cercano. Estas personas, dijo Flores al juez, se habrían saltado los controles de entrada hacía las 3.00 horas y accedido directamente a la pista central, en una de cuyas bocanas se produjo el tapón mortal que acabó con la vida de las cuatro chicas, una de ellos menor, y dejó a una quinta herida de extrema gravedad
Sin embargo, la realidad, al menos sobre el papel, parece ser otra. Y pese a la entrada masiva de jóvenes, que se produjo, tal y como grabaron las cámaras internas del recinto, dentro del Madrid Arena se citaron más de 17.000 personas. Sin contar con los asistentes que tenían pases VIP.
Visto que su tesis se desmoronaba conforme se iban sacando las entradas, la empresa organizadora del evento, Diviertt, dejó caer el martes una sombra de sospecha sobre la posibilidad de que esas cajas hubieran sido manipuladas Tras finalizar el recuento de las entradas, los abogados de las familias de dos de las fallecidas, Rocío Oña y Belén Langdon, aseguraron que Flores mintió descaradamente al juez y que ha quedado demostrado que la primera responsabilidad, controlar el exceso de aforo, fue incumplida.