Muchas dudas y esperanzas sobre la cura del sida en un recién nacido
Los científicos trataron a una niña con antirretrovirales y no ha sufrido rebrotes.
La doctora Deborah Persaud.
Dudas y muchas esperanzas se han depositado en el anuncio que realizó la doctora Deborah Persaud, de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore, en la vigésima Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas que se celebra en Atlanta. Su parlamento no dejó indiferente a nadie: un recién nacido con VIH había sido tratado con antirretrovirales durante sus primeras treinta horas de vida. En los 18 meses posteriores, no se ha detectado ni rastro del desarrollo de la enfermedad.
El anuncio sacudió el mundo de la investigación porque tiene muchos visos de ser el resultado de un cúmulo de circunstancias. «Hay que tener en cuenta que se trata de un hecho excepcional y aislado, y todavía persisten muchas dudas que deberán despejarse en el futuro. Es del todo prematuro y aventurado pretender ir más allá en este sentido», apunta David Dalmau, presidente de la Sociedad Española Interdisciplinaria del Sida (Seisida). La madre de la criatura es una campesina de Misisipí seropositiva que no había recibido ningún tratamiento hasta el momento del parto. En el caso de que se hubiera detectado el VIH estando embarazada, el modelo estándar consiste en aplicar un tratamiento de antirretrovirales a la madre para que no se los transmita al pequeño. Sin embargo, en este caso no se aplicó ningún fármaco hasta que nació. «Es una noticia alentadora, pero no podemos decir que hemos descubierto la pólvora», comenta José Ramón Yuste, miembro del Departamento de Enfermedades Infecciosas de la Clínica Universidad de Navarra.
Caso raro
La doctora Persaud explicó que tras el alumbramiento y aplicarle el cóctel de antirretrovirales, se hizo un seguimiento de la pequeña, hasta que a los 29 días, el virus se hizo indetectable. La niña siguió tomando antirretrovirales hasta los 18 meses, cuando los médicos dejaron de atenderla durante diez meses. Después de que volviera a la consulta, los doctores se quedaron sorprendidos de que la pequeña no revelara presencia alguna del VIH en la sangre. La desaparición de la carga viral del VIH sin tratamiento es sumamente rara y se ha observado solamente en el 0,5% de los adultos infectados cuyo sistema inmunitario impide la reproducción del virus y lo convierte en indetectable. «Casos raros siempre hay. Si significa un avance va a depender de si son capaces de averiguar por qué se ha producido y cómo es de generalizable a otros pacientes. Si no se consigue, quedará como un caso excepcional», apunta el especialista en enfermedades infecciosas del hospital Ramón y Cajal, José Luis Casado.