El Papa anima a los jóvenes a «no estar tristes» y a huir de la «sed de dinero»
Francisco confirma ante la multitud en la Misa de Ramos que irá a Brasil en la JMJ .
El Papa Francisco saluda a los fieles congregados en la plaza de San Pedro tras la ceremonia del Domingo de Ramos.
Francisco continúa con su incesante agenda impuesta por el calendario, pues ayer comenzó la semana de Pascua con el Domingo de Ramos, y mantiene intacto el interés de los fieles. Sigue llenando San Pedro a rebosar. Una muchedumbre volvió a abarrotar la plaza y las calles contiguas, unas 250.000 personas, según la Santa Sede, y el Papa se paseó entre ellas en el ‘papamóvil’, de nuevo el jeep descubierto. Como el pasado martes, se paró a hablar con gente y besó niños en un ambiente festivo. Ayer contribuyó a la gran afluencia que también se celebrara, como ya es tradición desde 1985 en coincidencia con este domingo, la Jornada Mundial de la Juventud, lo que llevó al Vaticano a cientos de grupos organizados de muchachos.
Por esta razón la homilía de Bergoglio tuvo un enfoque más dedicado a los jóvenes y fue su primer contacto con este tipo de auditorio, decisivo para la Iglesia desde los grandes actos de masas de Juan Pablo II. El Papa empleó una dosis especial de brío y mensajes directos, dirigida a alimentar el idealismo de la juventud, con una atención particular al desapego material y la capacidad de sacrificio: «¡No seáis nunca hombres y mujeres tristes, un cristiano no puede serlo nunca! ¡No dejéis nunca que os agarre el desánimo! Nuestra alegría no nace de poseer muchas cosas, sino de haber encontrado una persona, Jesús. ¡Por favor, no os dejéis robar la esperanza!». El Papa aprovechó para confirmar su presencia en las próximas Jornadas Mundiales de la Juventud, que se desarrollarán en Río de Janeiro en julio.
Francisco vistió por primera vez de rojo y tras algunos días de perfil exquisitamente solemne, volvió por fin a improvisar y contar recuerdos. En una condena de la «sed de dinero» argumentó que además «nadie puede llevárselo, debe dejarlo» y entonces citó a su abuela: «Nos decía cuando éramos niños: el sudario no tiene bolsillos».
El Jueves Santo celebrará el rito del lavatorio de pies en la cárcel de menores de Casal del Marmo, en Roma.