El cardiólogo Valentín Fuster denuncia la marcha de una generación de científicos
Reconoce que ha intentado ayudar a los colegas que han ido a EE.UU. en busca de una oportunidad
Los jóvenes son la clave para el futuro. Y, si no los ayudamos, se marcharán para no volver. Este planteamiento sencillo no le gusta nada a Valentín Fuster (Barcelona, 1943), quien es crítico con el trato que están teniendo los científicos en España. «Se está marchando una generación entera del país», argumenta el cardiólogo y divulgador. «Si los presupuestos ya eran bajos, ahora...», dice el doctor Fuster, que reconoce de forma abierta que ha intentado «echar una mano» a los investigadores que han acudido a Estados Unidos en busca de una oportunidad que aqui no se les concede. Porque Fuster está convencido de que la juventud es clave para poder salir de la actual crisis.
Su camino
Para intentar encontrar la motivación necesaria, publica su quinto libro en tres años. El círculo de la motivación (Planeta) no quiere ser un título «filosófico o de autoayuda»; pretende instar a los jóvenes a que continúen en la lucha para encontrar su camino en esta vida y no caigan en el desaliento. «La generación anterior hemos hecho mucho daño a los jóvenes porque se lo hemos dado todo», afirma rotundo. Por este motivo, rechaza que se les acuse de pasividad a las nuevas generaciones, que son los que más están sufriendo las consecuencias de la crisis. «El libro quiere contribuir a transformar el desaliento reinante en entusiasmo, con el propósito de impulsar un cambio que cada día es más necesario», añade.
En El círculo de la motivación , Fuster plantea una serie de problemas o de conceptos y las motivaciones que se ha ido encontrando a lo largo de su carrera personal con todo tipo de enfermos que buscan encarar su dolencia. «El más rico y el más pobre son iguales ante la misma enfermedad», comenta. Fuster ayuda en este camino con una herramienta que ha confesado que ha utilizado con familiares y pacientes y que denomina como círculo de la vida, formada por la satisfacción, la pasividad, la frustración y la motivación, «la parte más íntima del individuo».