«En muchos momentos del secuestro pensamos al cien por cien que nos iban a matar»
María Concepción y Ángel, en dependencias del CNP.
Temieron por su vida cada instante de los 29 días que permanecieron secuestrados. Así lo reconocieron María Concepción Marlaska y Ángel Sánchez tras su llegada ayer al aeropuerto madrileño de Barajas, donde fueron recibidos por el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, y varios familiares, entre ellos el presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Fernando Grande Marlaska, primo de la secuestrada.
La pareja asturiana explicó que eran trasladados con frecuencia, incluso en ocasiones dos veces en el mismo día. En uno de esos desplazamientos sus captores pararon el vehículo en el que viajaban en mitad del desierto y obligaron a sus rehenes a bajarse y a arrodillarse en el suelo. «Nos abrazamos llorando y rezamos el Padrenuestro en alto. Nos estábamos despidiendo porque pensamos que nos iban a pegar un tiro en la cabeza. Estábamos convencidos al cien por cien de que nos iban a matar», indicó Sánchez, quien añadió que en una situación como la que han tenido que vivir «piensas en la muerte en un tanto por ciento determinado muy grande».
Aunque afirmaron no haber sido víctimas de maltrato físico, sí acusaron en cambio a sus captores de haberles «machacado» psicológicamente. También pensaron varias veces en la posibilidad de escapar.
Ahora Marlaska y Sánchez solo piensan en recuperar la normalidad en sus vidas y en su boda.