La Once se adjudica el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia
El presidente de la Fundación Príncipe de Asturias (i), tras la concesión del galardón.
La Organización Nacional de Ciegos Españoles (Once) se adjudicó ayer el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, justo cuando la entidad de ayuda a los invidentes cumple 75 años. La Once competía con 37 candidaturas procedentes de una treintena de países. El acta del jurado subraya la «extraordinaria labor» desarrollada por la entidad, que ha servido para «realzar la dignidad y calidad de vida promoviendo la integración social de millones de personas con discapacidad en España».
De esta mera, la institución se convierte en ejemplo para «numerosas iniciativas internacionales que han seguido esta valiosa experiencia». Para Miguel Carballeda, presidente de la organización, el premio es un «reconocimiento a toda la ciudadanía española que, con su colaboración solidaria, ha hecho posible la labor de la Once y su Fundación». «Es una noticia que nos satisface y enorgullece», aseveró. El reconocimiento se concede a aquellas instituciones y personas «cuya labor contribuya de forma relevante a la defensa de los derechos humanos, al fomento de la paz, de la libertad, de la solidaridad, de la protección del patrimonio y, en general, al progreso de la humanidad».
La Once asiste a más de 71.000 personas ciegas en toda España. En 1988 creó la fundación que lleva el mismo nombre, con el objetivo de impulsar el empleo. No en balde, en sus 25 años de existencia ha generado más 80.000 puestos de trabajo.
El año pasado, la Once propició la creación de 4.100 empleos. Según fuentes de la Once, su modelo de integración, sustentado en el negocio del juego, está siendo imitado por otros países, «incluso los más avanzados».
La entidad galardonada fue creada en 1938 al unirse varias asociaciones de ciegos ya existentes, con el fin de que estas personas pudieran vivir de un trabajo y no dependieran de una pensión. La institución goza de la protección del Estado para la venta del cupón de la Once, una lotería con la que la entidad se financia y crea puestos de trabajo para muchos de sus afiliados. El primer sorteo se celebró el 8 de mayo de 1939. La Once lidera la creación de empleo para discapacitados en España.