Un fármaco de sólo dos euros puede ahorrar hasta 10 billones a Europa

Administrar metoprolol durante el traslado de un infartado reduce los costes sanitarios .

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Daniel Roldán | Madrid
León

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Un medicamento que cuesta unos dos euros puede ser la válvula de escape para las asfixiadas cuentas de las administraciones públicas de todo el Viejo Continente. Hasta 10 billones —sí, con ‘b’— podría ahorrar el metoprolol si se administra en el momento justo y al paciente determinado

Así de contundente se muestran los investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (Cnic) que acaban de publicar en el Journal of the American College of Cardiology (Jacc) —la revista de referencia en el mundo cardiovascular— los resultados de este sorprendente ensayo.

Este estudio es la continuación de otro que se presentó hace unos meses sobre la aplicación de este medicamento. Entonces, los investigadores españoles demostraban que los pacientes que habían sufrido un infarto y habían recibido el metoprolol durante el traslado al centro hospitalario, tenían una cantidad de músculo cardiaco necrosado mucho menor que aquellos a los que no fue administrado. Ahora, esta continuación del estudio demuestra que la proporción de pacientes con una función contráctil del corazón severamente deteriorada es un 60% menor que en el grupo que recibió el fármaco. Esto implica que al ser los daños menores, los gastos posteriores para tratar a los pacientes infartados son a su vez inferiores.

Los detalles

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Los investigadores del Cnic se dieron cuenta que se producía una tasa de reingresos por insuficiencia cardiaca crónica mucho menor y se detectó que este tratamiento agudo inicial con metoprolol fue capaz de reducir de forma masiva la necesidad de implantar un desfibrilador automático implantable. «La posibilidad de reducir de forma tan importante los casos de insuficiencia cardiaca crónica con un tratamiento muy barato (el fármaco cuesta menos de 2 euros) es algo que puede derivar en un ahorro tremendo para los sistemas sanitarios en toda Europa», señala Borja Ibáñez, investigador principal del estudio Metocard-Cnic en el que han participado el hospital Meixoeiro (Galicia), el de León, el Marqués de Valdecilla (Santander) y cinco hospitales madrileños: San Carlos, La Princesa, 12 de Octubre, Puerta de Hierro y Quirón. «Se ha podido demostrar el efecto tan beneficioso y mantenido de este tratamiento gracias a la realización de una resonancia magnética cardiaca avanzada de seguimiento a la práctica totalidad de los pacientes del ensayo», indica el doctor Gonzalo Pizarro.