Cambios polémicos
Con la nueva figura de las Aguas de Régimen Especial Controlado, la pesca en las zonas trucheras libres se llevará a cabo sin muerte
la Junta controlará a partir de ahora a los pescadores y sus capturas, pero estos podrán llevarse alguna trucha para cenar.
Desde esta temporada, en todas las aguas trucheras libres de Castilla y León la pesca se realizará sin muerte, al ser considerada la trucha como especie de interés preferente. En los cotos de régimen tradicional todo sigue igual o parecido a la pasada temporada con cuatro truchas de cupo por pescador y día. Pero no serán los cotos los únicos espacios en los que se podrá llevar alguna trucha, ya que se crea una figura nueva: Las aguas de régimen especial controlado o tramos AREC. En estos tramos el pescador, siguiendo un principio de sostenibilidad, podrá llevarse dos truchas mayores de 21 cms. Para acceder a un AREC será necesario un pase de control que, a diferencia del coto, tendrá un carácter gratuito. El pase de control consistirá en un localizador consistente en una cadena alfanumérica, personal e intransferible, que el pescador deberá portar durante el ejercicio de la pesca, presentándoselo a cualquier agente de la autoridad que se lo requiera. Para acceder a este pase de control los interesados deberán solicitarlo bien en la página Web de la Junta de Castilla y León (caza y Pesca) o telefónicamente a través del 012, teléfono de información. A partir del lunes de cada semana se darán estos pases para dicha semana y la siguiente.
Sobre el papel todo parece perfecto pues la Junta controlará a los pescadores y a sus capturas y éstos podrán llevarse alguna trucha para cenar, eso sí, con las correspondientes molestias burocráticas. La realidad, sin embargo, es bien diferente. En la provincia de León los tramos AREC no cubren ni de lejos la demanda existente. Para empezar, y salvo excepciones, han sido diseñados en zonas donde la gente apenas acudía a pescar. Predominan las aguas embalsadas o pantanos y, las que tienen un cierto interés, reducen a mínimos la cantidad de pescadores y los días hábiles. Así, por ejemplo, en el Esla por debajo de Mansilla de las Mulas se habilita un solo día, el sábado, para 14 pescadores o en el Orbigo, por debajo de Hospital, una de las zonas más concurridas, diez pescadores los viernes sábados y domingos. Conseguir un pase en estos tramos es misión imposible.
Agotados
A las ocho de la mañana del lunes, y este comentarista lo afirma por propia experiencia, ya estaban agotados, al igual que el embalse de Selgas de Ordás que, por cierto, había sido habilitado para minusválidos y niños, con una fuerte inversión, y que ya no podrán pescar aquí salvo que consigan un pase.
Pero además de ser totalmente insuficientes para la demanda, la forma de elección es casi demencial. El afortunado que consiga que le cojan el teléfono o entrar a tiempo en internet puede elegir cuatro pases para cada semana, es decir, ocho, y para cuatro personas, es decir 32. Con dos afortunados «listillos» se termina la elección.
Y luego la picaresca: «con cuatro licencias se piden cuatro pases y nadie va a controlar el que vayan o no, así que pido para cuatro y voy yo solo». Algún aficionado de la ribera del Orbigo ya espera impaciente para ver quién pescará el primer día el balsón de Sardonedo, donde se expiden cuatro pases y donde habitan las mayores truchas de León tras varios años de pescar sin muerte. Parece evidente que un pase por persona y sin repetir AREC hubiese sido más equitativo. «Pero no hay problema –afirma el aficionado ribereño- el próximo año seguro que habrá que pagar y se terminarán los agobios».