La universidad pública española es cara y los estudiantes tienen pocas ayudas
España es el sexto país menos económico de Europa para estudiar una carrera .
Si la sociedad española quiere tener una universidad pública elitista, a la que solo puedan aspirar los alumnos de familias con alto poder adquisitivo, el modelo actual es el adecuado, ya que se tiende a ello. Si por el contrario el objetivo es otro, que el acceso a la universidad esté al alcance de toda la ciudadanía, independientemente de su nivel de ingresos, ha llegado el momento de parar y repensar el sistema.
Esta es la principal conclusión de un informe que analiza el coste de estudiar una carrera universitaria en Europa y que, como ocurre en la mayoría de los ránkings relacionados con la educación, como el informe Pisa, España no sale bien parada en comparación con sus vecinos.
Así, la universidad pública española es la sexta más cara del viejo continente, solo superada por Reino Unido, Eslovenia, Irlanda, Hungría y Letonia.
Comparaciones
Estudiar un grado en España en un centro público cuesta entre 700 a 2.600 euros por curso —varía mucho en función de la carrera y de la autonomía (Cataluña es la más cara)—, mientras que hay 11 países de nuestro entorno (Austria, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Grecia, Malta, Noruega, Suecia, Turquía, Chipre y República Checa) en los que estudiar sale gratis y 12 (Polonia, Francia, Alemania o Bélgica, entre otros) en los que hay que pagar de 7 a 1.000 euros por cursar un grado universitario. El Estado europeo que peor trata a sus universitarios es Reino Unido, donde estudiar una carrera en un centro público puede salir por 11.000 euros anuales, una cifra desorbitada y solo apta para hijos de millonarios.
Según Vera Sacristán, autora de El coste de estudiar en Europa ’, elaborado por el Observatorio del Sistema Universitario (OSU), este trabajo tira por tierra algunos tópicos. Por ejemplo, que la educación universitaria solo sea un tema capital y bien tratado en los países nórdicos (los que se llevan las mejores notas en todos los estudios), pues estados bien alejados del norte, como Turquía, Chipre, Malta o Grecia costean el 100% de los estudios universitarios. Una segunda lectura, centrada en España, concluye que los alumnos de familias con menor poder adquisitivo están empezando a renunciar a los estudios más caros, como son las carreras científico-técnicas.