Los expertos alertan del peligro de ciberterrorismo que ya asola España
Francia dedica 1.000 millones a este sector mientras en el país cae la inversión.
Cada vez más terroristas usan Internet para atentar.
España corre el riesgo de quedarse atrás en la carrera de la ciberseguridad. Mientras países como Francia destinaron el pasado año 1.000 millones de euros a este sector, aquí esta tarea apenas cuenta con asignación presupuestaria pese a que, como informó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, en febrero, España es el país del mundo por detrás de Estados Unidos y Reino Unido que más ciberataques recibe.
«Mejorar la ciberseguridad a coste cero, sin dinero nuevo, va a demorar en el tiempo la implantación de transformaciones estructurales», advirtió Félix Arteaga, investigador principal de Seguridad y Defensa del Real Instituto Elcano durante la presentación del informe ‘Ciber Elcano’, que este ‘think tank’ y la empresa Thiber elaborarán de forma mensual.
Según los datos aportados en el informe, el 70% de las actividades ilegales que se llevan a cabo en la red se corresponde con delitos motivados por el beneficio económico. Este tipo de delincuentes, explican los expertos, encuentra en internet ventajas como el anonimato o la ausencia de un marco legal común en todos los países que les persiga.
Pese a significar un porcentaje menor, Arteaga alerta sobre el peligro que a medio plazo supondrá el ciberterrorismo. Grupos como el Estado Islámico ya evidencian un amplio manejo de la comunicación en la red, lo que les permite llegar a miles de jóvenes en el mundo que acaban captados para sus fines terroristas. Pero cada día, el Estado Islámico se hace aún más peligroso al recabar mayor conocimiento y más medios para amenazar a Occidente con acciones en la red que, a largo plazo, podrían permitirles ir más allá de colocar sus enseñas en web internacionales y llegar a amenazar la integridad de estructuras críticas como son centrales nucleares o gaseoductos.
A modo de ejemplo, los días posteriores a los atentados yihadistas de París, en enero pasado, Francia registro 19.000 ataques a instalaciones tecnológicas que fueron atribuidas a ‘hacker’ vinculados con el radicalismo islámico.