Los ecologistas piden explicaciones a Estados Unidos y España por Palomares
Creen que no se ha contado todo sobre el accidente nuclear, del que se cumplen 50 años.
Zona vallada en el municipio de Palomares.
Los ecologistas y los científicos consideran que no se ha dicho toda la verdad sobre el accidente de Palomares. Hoy se cumplen cincuenta años de la colisión de dos aviones militares de Estados Unidos que sobrevolaban la localidad almeriense. Dos de las cuatro bombas nucleares que transportaba uno de los aparatos explotaron al chocar contra el suelo y liberaron parte del plutonio y americio contenían. En su día se retiraron 1.400 toneladas de tierra contaminada que se llevaron al cementerio nuclear de Savannah River (EE UU). Sin embargo, se calcula que quedaron esparcidos unos tres kilos de plutonio altamente contaminante, polvo que el viento arrastra através de vallado de la zona del siniestro. «Si la contaminación no tiene caducidad, tampoco debe tenerla la responsabilidad», apuntó Raquel Montón, responsable de la campaña nuclear de Greenpeace, porque el principio de quien contamina paga «debe hacerse valer frente a las instituciones de los EE UU».
Además, la activista pidió que la «transparencia debe estar presente en las actuaciones de las instituciones españolas».
A finales de los 80, Palomares vivió un boom agrícola, turístico y urbanístico. Esto dió lugar a movimientos de terrenos radiológicamente contaminados. De 2000 a 2010 se trabajó en planes de investigación y rehabilitación, para lo que se ocuparon 40 hectáreas que en la actualidad están valladas. «El desarrollo económico destapó el esfuerzo propagandístico del famoso baño de Fraga por negar la contaminación radiactiva en Palomares. Los residuos radiactivos que se producen no desaparecen jamás por muchos baños, almacenamientos o planes que hagamos», denunció Raquel Montón.
El vallado
Actualmente hay zonas contaminadas fuera del vallado que no están indicadas. La justificación, según las fuentes oficiales, es que no existe riesgo real para la población o el medio ambiente, «pero este punto no está claro», recoge Greenpeace. La organización ecologista también destaca la incertidumbre sobre la financiación y la responsabilidad para realizar las labores de limpieza y vigilancia. Según la ONG, para la Comisión Europea, es de gran importancia la cooperación del Gobierno de los Estados Unidos con España para superar las consecuencias socioeconómicas del desastre.