Diez años y 1.500 personas en la Unidad de Identidad de Género
efe | madrid
La Unidad de Identidad de Género (UIG) del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, la mayor de España, cumple diez años con «el orgullo» de haber atendido a 1.500 pacientes de los que 400 han completado el cambio de género, y con una demanda creciente.
«Tenemos un equipo fijo de médicos, psicólogos, sociólogos, con una ubicación concreta», explica el doctor Antonio Becerra-Fernández, coordinador de la UIG, que destaca la profesionalidad, ausencia de lista de espera para la primera consulta y un entorno «abierto y amigable».
La unidad tiene experiencia y aplica protocolos «rigurosos y adaptados». Lo primero que hace es una evaluación psicológica del paciente.
Dos psicólogos clínicos y un sociólogo registran cada uno de los problemas psicosociales del paciente para abordarlos con rigor.
«Actuamos en equipo, con sesiones clínicas individualizando cada caso. No actuamos fríamente sobre el papel, sino desmenuzando los problemas de las personas. Nuestro secreto profesional es trabajar con vocación sin levantar falsas expectativas», añade Becerra-Fernández.
De los 132 nuevos casos anuales, entre un 5 % y un 8 % son menores de edad, que empezaron a llegar desde 2010. La UIG ya ha visto a 108 menores y más de la mitad no ha precisado de bloqueo de la pubertad.
A los 16 años se puede iniciar el tratamiento hormonal cruzado, siempre con la firma de ambos padres, para iniciar el proceso de transición, explica el especialista. «Dos terceras partes del total de casos son cambios de hombre a mujer».