SALUD

Interés y cautela ante la remisión del cáncer de páncreas en ratones

El grupo de Barbacid descubre que atacando dos dianas terapéuticas se elimina el tumor más agresivo de páncreas en ratones genéticamente modificados. Aún quedan al menos 10 años para saber si el descubrimiento es posible aplicarlo en humanos..

Reproducción en 3D de un páncreas. RAMIRO

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AGENCIAs /carmen tapia | redacción
León

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Investigadores del Grupo de Oncología Experimental del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), liderados por Mariano Barbacid, han logrado eliminar en un modelo experimental de ratones el adenocarcinoma ductal de páncreas (ADP), una de las formas más agresivas de tumor y de las que más resistencia presenta a los tratamientos actuales. La noticia, anunciada ayer, ha provocado el interés y la cautela de científicos y oncólogos de León que coinciden en destacar que este hallazgo tendrá que pasar todavía por múltiples estudios y ensayos clínicos antes de que se pueda, si se puede, aplicar en humanos, un plazo que podría alcanzar los diez años de investigación antes de que se empiecen con los primeros tratamientos en personas.

La técnica ha permitido eliminar el cáncer en la mitad de los ratones. «Ahora», según señaló Barbacid, «es necesario saber qué ha pasado en la mitad que no se ha curado, intentar llevar los resultados al ser humano y utilizar, en el futuro, nuevos fármacos que permitan eludir los venenos que se emplean en la actualidad para combatir la enfermedad».

La curación de este cáncer de páncreas, uno de los más agresivos con una tasa de supervivencia del 5% de los pacientes a los cinco años, se limita prácticamente a aquellos casos en los que el tumor está localizado y puede ser eliminado quirúrgicamente.

«La investigación se ha desarrollado en ratones genéticamente modificados, tenemos la herramienta para modificar los genes en humanos, pero falta mucho desarrollo para que pueda realizarse con humanos», explica el director del Instituto de Biomedicina de León (Ibiomed), José Luis Mauriz. «Barbacid es una eminencia en oncogenes».

El jefe de Oncología del Hospital de León, Andrés García Palomo, atribuye la importancia mediática de este hallazgo «a que es una investigación realizada por un grupo de españoles y porque es un tipo de cáncer poco estudiado. Sin embargo no es un novedad porque hay otros grupos como el Instituto de Investigación de Barcelona o el de Salamanca que están avanzando mucho en este sentido». Para Palomo tendrán que pasar aún entre 5 y 10 años para saber si el fruto de esta investigación se podrá aplicar en humanos.

Barbacid insistió ayer en una comparecencia ante la prensa para dar a conocer los resultados, en que se trata de «un primer paso», en que hay que seguir investigando, en que la aplicación de este tipo de terapias no estará disponible para humanos en un plazo de al menos cinco años, y en que por lo tanto no sirve para los enfermos que en la actualidad padecen este tipo de cáncer.

La investigación

El equipo dirigido por Barbacid ha logrado remitir el adenocarcinoma ductal de páncreas (ADP) en ratones previamente genéticamente modificados. «Los ratones utilizados por Barbacid tienen mutado el gen K-ras, que puede inducir a tumores, también de páncreas, si interactúa con proteínas como las EGFR y c-RAF, que son las que él ha bloqueado y ha visto que los ratones dejan de desarrollar éste cáncer de páncreas que es muy mortal», explica Mauriz.

El equipo de investigadores del CNIO buscará fármacos para bloquear estas dos proteínas y ver si los resultados son los mismos.

«Es una primera fase de investigación y ya veremos si se cumple luego en humanos», afirma más escéptico el jefe de Oncología del Hospital de León, Andrés García Palomo. «Sabremos si este descubrimiento tiene trascendencia si supera todas las fases que aún quedan. No hay que levantar falsas esperanzas a los pacientes».

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El proyecto del equipo del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas dirigido por el doctor Mariano Barbacid, está cofinanciado por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC)El trabajo está publicado en Cancer Cell.