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Vinculan un fármaco para la osteoporosis con cáncer y dependencia
La industria que comercializa Prolia niega la relación con la enfermedad y admite el riesgo de fractura si se deja de tomar .
Huesos afectados por osteoporosis. DL
La Fundación Instituto Catalán de Farmacología asegura en un artículo científico que el principio activo denosumab, que se usa en dos medicamentos para la osteoporosis, «es una droga para los huesos» ya que produce dependencia y síndrome de abstinencia, además de cáncer.
Denosumab: efecto rebote y otros efectos indeseados graves es el título del artículo de la Fundación Instituto Catalán de Farmacología, asociada a la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y que colabora con el Servicio de Farmacología Clínica del Hospital Vall d’Hebron, de Barcelona.
«El denosumab es un inhibidor potente de la resorción ósea (degradación del tejido óseo), que comparte efectos adversos de los bifosfonatos» (medicamentos para la prevención y tratamiento de enfermedades con resorción ósea), se asegura en el artículo.
Se indica que «tras suspender un tratamiento con denosumab se produce un efecto rebote que se caracteriza por un aumento importante de la incidencia de fracturas vertebrales múltiples». También se ha documentado un aumento de la incidencia de infecciones graves, patologías autoinmunes y cáncer en pacientes tratadas con denosumab, señalan los científicos.
Para las mujeres que han estado recibiendo o han recibido denosumab, los autores del informe aconsejan no detener el tratamiento sin tener otro alternativo, como un bisfosfonato potente (ácido zoledrónico, por ejemplo), y tener un seguimiento regular durante unos dos años.
Cuando el denosumab fue comercializado en 2010 «ya se conocía por los ensayos clínicos que puede aumentar el riesgo de infección» y, hasta ahora, se han notificado miles de casos de infección atribuida a este principio activo, que comercializa la compañía biotecnológica estadounidense Amgen. La agencia de medicamentos suiza ya alertó en 2016 sobre los efectos de este medicamento, con más de 110 fracturas vertebrales múltiples tras retirar el denosumab, y la FDA (agencia americana) también avisó de sus efectos adversos en 2017.
La Agencia Europea del Medicamento (EMA) precisó que los resultados de los ensayos clínicos indicaban que la frecuencia de estos efectos era del 0,18 %, por lo que se consideró que no se justificaba una alerta.
La multinacional lo niega
La multinacional farmacéutica norteamericana Amgen ha negado que el principio activo denosumab, comercializado bajo el nombre de Prolia, aumente el riesgo de cáncer, aunque admite que dejar de tomarlo aumenta la posibilidad de fractura vertebral.
La farmacéutica, que tiene su sede española en Barcelona, rechaza las afirmaciones de la Fundación Instituto Catalán de Farmacología. «Prolia actúa aumentando la densidad ósea, lo que se traduce en una reducción de las posibilidades de sufrir una fractura en la columna vertebral, así como en otros huesos como la cadera, en las mujeres posmenopáusicas con osteoporosis», afirma la farmacéutica en un comunicado remitido a Efe.
Reconoce que «al igual que la mayoría de los medicamentos, el efecto de Prolia es reversible, por lo que las pacientes solo experimentan los beneficios del fármaco durante el tratamiento». Asegura que «no existe un incremento del riesgo de cáncer con Prolia ni un patrón de riesgo elevado para ningún tipo de cáncer».