EL VUELO DEL CRE
«Es maravilloso sentirse así, totalmente libre»
Usuarios del CRE de San Andrés participan en una jornada de vuelo adaptado en el aeródromo de La Virgen del Camino
Uno de los usuarios del CRE accede al avión transportado por una grúa. RAMIRO
Clavados al suelo en una silla de ruedas, cuarenta personas con discapacidad física severa del Centro Estatal de Referencia de San Andrés del Rabanedo (CRE) volaron ayer por el cielo de León. «Es maravilloso sentirse así de libre. No quiero bajar de ahí arriba». La brasileña Cileni Domínguez, de 45 años, subió por segunda vez a un vuelo adaptado. «Llevo en silla once años, desde que me caí desde una altura».
El acto, organizado por el CRE, con la colaboración de Cielos de León, Sillas Voladoras y el Aeródromo de la Virgen del Camino, contó este año con la participación de Moteros Solidarios.
Dos aviones ultraligeros, tres pilotos y quince minutos de vuelo para lograr «muchas sensaciones buenas», como las describe Andrés Andreo, de 56 años, en silla de ruedas desde hace dos años por una enfermedad neurodegenerativa. Como Angelina Rubio, de 50 años, que experimentó «mucha emoción». «Es muy emocionante ver la vida desde otro ángulo».
Al acto asistió la delegada del Gobierno de Castilla y León, Mercedes Martín. «Esta actividad está pensada para la plena inclusión, aunque sea por un día».
«Poder volar es una sensación que implica libertad», destacó la presidenta de Sillas Voladoras, Elisabeth Heilmeyer.