Los daños materiales en Vizcaya y Guipúzcoa son muy cuantiosos pero no hay que lamentar víctimas
Las lluvias torrenciales inundan extensas zonas del País Vasco
Las intensas lluvias caídas en las últimas horas en distintos puntos del País Vasco, fundamentalmente en las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, prov
El agua ha arrasado parte de una carretera en la localidad vizcaína de Bakio
Tras días viendo a través de los televisores localidades del centro de Europa anegadas por las aguas, los vascos padecieron este domingo incrédulos el efecto de las lluvias torrenciales en sus propias calles. Vizcaya fue el territorio más afectado y las fuertes lluvias caídas durante la noche se llevaron por delante coches e inundaron viviendas, bajos y cubrieron de balsas puntos clave en la red viaria. En las localidades costeras de Bakio, Bermeo o Mundaka y en las del interior como Munguía o Amorebieta, las asistencias tuvieron que recurrir a balsas neumáticas para atender avisos de emergencia dado que el agua superó en algunos puntos el metro de altura favorecido por el desbordamiento de ríos cercanos. En Bermeo, la lluvia caída superó los 90 litros por metro cuadrado y las localidades afectadas sufrieron cortes en el suministro eléctrico y en el servicio telefónico. La incomunicación llegó también por carretera. Así, el puerto de Sollube, la carretera de Mundaka o la vía que une Bakio y Bermeo estuvieron cortadas gran parte de la jornada por desprendimientos. La situación se repitió en Amorebieta con el centro de la localidad con casi un metro de agua y la nacional 634 cortada a todo tipo de vehículos y en algunos barrios de Munguía que resultaron anegados. La N-637 entre Lezama y Larrabetzu resultó igualmente intransitable como consecuencia del desbordamiento de un río. Las carreteras secundarias de municipios como Fica, Gámiz, Meñaca o Maruri estuvieron igualmente cubiertas por enormes balsas de agua que impidieron el tráfico rodado. En cuanto al tráfico ferroviario, la empresa pública Euskotren restableció a mediodía el servicio entre las estaciones de Amorebieta y Gernika y hubo que esperar a media tarde para normalizar el paso de unidades hasta Bermeo. Los bomberos tuvieron que rescatar a 4 personas que habían quedado aisladas en dos caseríos. Mejoría en Guipízcoa Guipúzcoa sufrió por segunda jornada consecutiva las inclemencias del tiempo aunque sin la violencia de la víspera. Con algunas excepciones, la red viaria guipuzcoana fue recobrando la normalidad tras vivir una situación caótica. En la red principal, la autopista A-8, cortada el domingo entre los túneles de Amara y Aiete está ya expedita y limpia tras sufrir varios desprendimientos. También fueron abiertas al tráfico la nacional 1 y la 634 a su paso por Usurbil una vez que los equipos limpiaron de piedras y lodos el firme. Más complicado se presentó el tráfico ferroviario. Euskotren reconoció que hasta este martes no podrá restablecer el servicio entre Donostia y Usurbil (en la línea San Sebastián-Bilbao) y entre Donostia y Laserte-Oria (línea San Sebastián-Hendaia) como consecuencia de los daños causados por los desprendimientos. En distintos puntos del territorio son todavía visibles los efectos del temporal de agua con lodo, zonas inundadas y vehículos dañados. Sólo en la capital, en San Sebastián, los bomberos realizaron la pasada noche más de 70 salidas. Tras las lluvias caídas, los afectados, las compañías de seguros y las instituciones comenzaron a evaluar los daños que se anuncian millonarios. Las inclemencias meteorológicas no se dejaron sentir sólo en el País Vasco. Protección Civil advirtió a siete comunidades autónomas ante el riesgo de fuertes tormentas que en algunos casos podrían ser de granizo. Así, Valencia, Cantabria, Asturias, Cataluña, Baleares y Castilla y León permanecían alerta ante la posibilidad de que la climatología se tornara complicada.