POLÍMEROS PELIGROSOS

Microplásticos en el cerebro

Un equipo de científicos alerta del potencial neurodegenerativo de estos residuos al ver sus efectos en ratones

La exposición ‘Cerebros’ en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona en una foto de archivo.ENRIC FONTCUBERTA

Publicado por
Rocío Mendoza
Madrid

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Que los microplásticos han llegado a colonizar el organismo de animales y humanos no es una novedad. Este residuo, omnipresente en el entorno derivado de la fragmentación de productos plásticos no reciclados, ha sido detectado por los científicos que se dedican a su estudio en el torrente sanguíneo de las personas, en sus sistemas digestivos e, incluso, en los testículos. Con la consiguiente alteración que provoca en las funciones fisiológicas que tienen esos órganos.

Un equipo de científicos multidisciplinar de la Universidad de Beijing (China), ha empleado técnicas de imágenes de alta profundidad en ratones para investigar el comportamiento de los microplásticos en vivo y con los animales despiertos. Así, han podido demostrar que las partículas son «fagocitadas» por las céculas inmunes del tejido del cerebro, lo que posteriormente conduce a una «obstrucción en los capilares de la corteza cerebral».

Este bloqueo en forma de coágulos causan «una reducción del flujo sanguíneo y anomalías neurológicas» en los animales que han sido documentadas por el citado equipo. «Esta revelación ofrece una lente a través de la cual comprender las implicaciones toxicológicas de los microplástico que invaden el torrente sanguíneo», advierten en la publicación de sus conclusiones. Una realidad que califican de «desafío sustancial» para la salud global.

Así, es la propia sangre en circulación puede transportar a cualquier órgano las nanopartículas de plástico. Recuerdan los autores del trabajo que ya existen estudios donde se han detectado microplásticos en pacientes con placas en la arteria carótida, con lo que aumentaba su riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular o infarto de miocardio. El equipo abre la puerta a estudiar cómo estos residuos también pueden causar «disfunción cerebral». «Observamos microplásticos en los vasos sanguíneos de la corteza cerebral del ratón y rastreamos el movimiento a alta velocidad de las partículas plásticas en los vasos sanguíneos, revelando un mecanismo por el cual estas pueden inducir disfunción cerebral y deterioro neurológico», detallan en su trabajo.

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a interacción entre las nanopartículas y las proteínas neuronales puede desencadenar o empeorar las condiciones en enfermedades como el Parkinson y otras enfermedades neurológicas, advierten. Tras este hallazgo piden que se amplíen los estudios.