La jueza da un respiro momentáneo a Juana Rivas al posponer la entrega de Daniel a su padre
La medida se acordó tras ocho horas de espera en el punto de encuentro y después de que el TC inadmitiera el amparo
Juana Rivas antes de entrar en el punto de encuentro en Granada.
"Vámonos, que esto no termina", comentaban a las puertas del punto de encuentro familiar de Granada dos curiosos completamente rodeados por los medios de comunicación. Una frase que resume ocho años de litigios entre Juana Rivas, condenada por sustracción de menores, y su expareja, el italiano Francesco Arcuri, acusado de malos tratos en Cagliari.
Ayer estaba previsto que la madre de Maracena entregara a su hijo menor, de 11 años de edad, a su progenitor. Sin embargo, después de ocho horas de expectación y revuelo mediático, una nueva resolución del juzgado de familia aplazaba por el bien del menor hasta el viernes la ejecución de la orden de entrega del tribunal transalpino.
En una providencia, el juzgado de familia acordó demorar el intercambio «por las dificultades", «vistas también las circunstancias que se comunican por funcionarios y técnicos del punto de encuentro familiar». El tribunal pide recabar con carácter urgente «un informe del personal que han intervenido en la diligencia con el menor, sobre el lugar, condiciones y modo en que podría tener lugar la efectiva entrega salvaguardando su interés superior y sin sometimiento del mismo a exposiciones innecesarias para su beneficio». El niño, por decisión judicial, ha vuelto con su madre hasta que se pueda concluir la ejecución de la orden de los tribunales italianos.
El tribunal especifica que deberán personarse hoy «exclusivamente» en el juzgado los representantes legales de Francesco Arcuri y Juana Rivas para trámites previos a la nueva entrega. La paralización temporal de la devolución se producía después de que el Tribunal Constitucional (TC) rechazara admitir a trámite la medida cautelarísima que demandaba Juana Rivas para suspender la entrega.