Urgencia en el espacio
La misión Crew-11 de la Nasa anticipa su retorno a tierra por enfermedad repentina de uno de los astronautas
El cosmonauta de Roscosmos, Oleg Platonov, recibe ayuda para salir de la nave espacial SpaceX.
La misión Crew-11 de la Nasa amerizó con éxito este jueves en el océano frente a la costa de San Diego (California, EE.UU.), tras tener que anticipar su regreso desde la Estación Espacial Internacional (EEI) por una emergencia médica que afectó a uno de sus cuatro tripulantes.
Después de un viaje de casi once horas, la cápsula Dragon de SpaceX, que se desacopló de la estación espacial el miércoles a las 22.20 GMT (17.20 EST), se posaba sobre el agua a las 8.41 GMT (3.41 EST), en un amerizaje perfecto sobre un océano calmado y unas excelentes condiciones marítimas. "Welcome home, Crew-11!", eran las palabras de bienvenida del centro de control de la Nasa para los astronautas de la Crew-11, Zena Cardman y Mike Fincke, de la Nasa; Kimiya Yui, de la agencia espacial japonesa Jaxa, y Oleg Platonov, de la agencia espacial rusa Roscosmos, quienes han permanecido 165 días en el laboratorio orbital y 167 en el espacio. Con la ayuda de cuatro paracaídas, la cápsula logró desacelerar y amerizar de manera segura en el océano donde un buque de recuperación esperaba para asegurar la Dragon, subirla a bordo y desembarcar a los astronautas. Unos cuarenta minutos después de amerizar, se abrían las puertas de la cápsula y salía la tripulación. Algo débiles por el tiempo pasado en el espacio en condiciones de microgravedad, los cuatro astronautas salieron de la Dragon sonrientes y en aparentes buenas condiciones. El primero en hacerlo, a las 9.28 GMT (4.28 EST), fue Mike Fincke, quien tras saludar a las cámaras fue trasladado en camilla al interior del buque donde toda la tripulación pasará un examen médico inicial rutinario. Minutos después salían Zena Cardman, Kimiya Yui y Oleg Platonov. El administrador de la Nasa, Jared Isaacman, dijo que la tripulación ha regresado antes de lo previsto «por precaución» y que todos ellos se encontraban «bien y con buen ánimo», aunque admitió que las condiciones médicas serias» de uno de los tripulantes ha obligado a traerlos de regreso, y que la situación exigía «los cuidados apropiados» que solo se pueden garantizar en un hospital en tierra. "Es la primera vez que hemos tenido que regresar ligeramente antes de lo previsto pero la Nasa estaba preparada y la tripulación respondió rápida y profesionalmente» porque precisamente para afrontar estos imprevistos la agencia se prepara «para lo inesperado", subrayó.