Nieves González Barrio, la científica leonesa que impulsó el Lyceum Club Femenino hace cien años

Fue pionera en la medicina, precursora de la Pediatría en el Instituto de Puericultura y defensora del papel de la enfermería 

León

Creado:

Actualizado:

Un «hogar intelectual», una «escuela de justicia», un espacio propio donde las mujeres no fueran consideradas «intrusas en el reino de la inteligencia»... Con estas mimbres nació hace cien años el Lyceum Club Femenino impulsado por un puñado de mujeres entre las que figura la leonesa Nieves González Barrio (Riotinto. 1884-Madrid. 1961).

«El Lyceum Club Femenino Español es, probablemente, la asociación más conocida del feminismo español, sin duda la más citada en todo tipo de estudios sobre la situación de la mujer en España y su lucha por la igualdad y la emancipación», señala Juan Aguilera Sánchez, de la Universidad de La Rioja.

Una asociación que también fue muy controvertida por la decisión de sus impulsoras de que fuera exclusivamente femenina. Sus razones tenían. En primer lugar, «por asegurarnos el lujo de la sinceridad absoluta», cosa que no veían posible si lo compartían con hombres, como señalaba María Lejárraga al periódico La Libertad. Otra razón de peso fue que querían librarse de «la intolerable tolerancia, de la galantería un tanto desdeñosa» de los hombres del momento.

El Lyceum Club Femenino nació en una asamblea en abril de 1926. Las mujeres reivindicaban su «cuarto propio intelectual» en plena dictadura de Primo de Rivera. La primera generación de universitarias españolas y otras mujeres notables por su ascendencia querían ser parte del progreso que llegaba corriendo con las máquinas de vapor.

«Hemos querido tener un sitio en que poder afirmar nuestras opiniones, desenvolver nuestras deducciones, clamar nuestras exaltaciones, gritar nuestras indignaciones. En nuestro club queremos aguzar nuestras armas luchando entre iguales», señalaba Lejárraga.

El Lyceum fue el peldaño social e intelectual que subieron las mujeres que, desde la Residencia de Señoritas de la Institución de Libre de Enseñanza, se abrían paso en el mundo de las ciencias y las letras desde su fundación en 1915. Nieves González Barrio figura entre las 37 socias fundadoras, citada como «la doctora Nieves Barrio del Instituto de Puericultura» en la relación de «liceómanas» que publicó La Libertad el 20 de noviembre de 1926, tras la inauguración del Lyceum el 4 de noviembre.

La leonesa, una de las pioneras de la medicina en España, la primera de León tras titularse en la Universidad de Salamanca en 1915, había nacido en Riotinto (Huelva) en 1884 por casualidad, pero vivió toda su infancia en Vegacervera donde su madre fue maestra y su padre tendero y alcalde. Siempre llevó a gala sus orígenes humildes. «He tenido la suerte de nacer pobre», declaraba en la revista Estampa en 1935. Fue la mayor de nueve hermanos y desde pequeña se arremangó para ayudar a su madre con las tareas escolares, en casa con las labores domésticas y a su padre en la tienda.

las 37 ‘lyceómanas’

Concepción Aleixandre

Benita Asas Manterola

Elizabeth Baker

Carmen Baroja Nessi

Nieves [González] Barrio

Pilar Bolívar

Zenobia Camprubí y Aymar

Dolores Cebrián Fernández

Carmen Díaz de Mendoza

Dorothy Echous

Amalia Galarraga

Carmen Gallardo

Victoria González del Campillo

Luisa Graa

Gertrudis (Trudy) Graa

Victoria Kent Siano

Rosario Lacy de Palacio

María de la O Lejárraga

Ascensión Madariaga

María de Maeztu [Whitney]

Teresa Manteca

Pura Maortúa

María Martos Arregui

Nelis McBroom

Carmen Monné

Dolores Moya

Beatrice Newhall

Isabel Oyarzábal Smith

María Q.

Antonia Quiroga Sánchez Fano

Josefa Quiroga Sánchez Fano

Luisa R.

Aurora [Lanzarote de] Riaño

Mabel Rick

María Rodrigo Bellido

Mercedes Rodrigo Bellido

Pilar Zubiaurre Aguirrezábal

«Mi afición a los libros iba en aumento y mis padres estaban decididos a toda clase de sacrificios», relató en primera persona. En el archivo del Instituto Padre Isla de León consta la ficha de su ingreso en el Bachillerato en el Instituto General y Técnico de León, aunque finalmente se tituló en el de Palencia, donde está muy reconocida como científica.

Se presentó al examen de ingreso de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca antes de que, en marzo de 1910, se permitiera a las mujeres españolas entrar en la univesidad sin permiso gubernativo. Fue la número 1 entre los aspirantes de aquella promoción, todos hombres excepto ella.

Nieves González Barrio fue brillante en sus estudios y generosa con su tiempo. Trabajó en la Gota de Leche como voluntaria antes de trasladarse a Madrid, en 1914, para hacer el doctorado, que superó con sobresalientes y matrícula de honor. En 1915 ingresa en la Residencia de Señoritas, dirigida por María de Maeztu quien, once años después se pondría al frente del Lyceum.

En el Instituto Escuela imparte clases de física, química, matemáticas «y ¡hasta de agricultura!» a las primeras mujeres universitarias, muchas de ellas leonesas (más de un centenar, especialmente del medio rural, pasaron por la Residencia de Señoritas). En 1917 consiguió la plaza de médico de Tetuán y tuvo a su cargo la salud de las mujeres del harén del jalifa.

Posteriormente se dedicó a la medicina rural, hasta que el doctor Pittaluga la llamó para incorporarse como personal técnico del Instituto Ibys. De su entrega y vocación científica hablan estudios como 'Guerra a los microbios', que publicó mientras hacía el doctorado. Su curiosidad y ganas de aprender no tenían límite. En 1921 consiguió una beca de la Junta de Ampliación de Estudios y tras una estancia en el Instituto Pasteur de París, dio el salto al otro lado del Atlántico para formarse en Estados Unidos, donde conoció el cuerpo de visitadoras que replicaría en España.

En 1923 es fichada por Laboratorios Rubio y en 1925 ingresa en el Instituto de Puericultura —germen de la pediatría en España— como profesora, responsable del laboratorio y coordinadora del naciente cuerpo de visitadoras, el equivalente actual a técnicos auxiliares de enfermería. Nieves González Barrio fue una firme defensora de los estudios de Enfermería al mismo nivel que la Medicina, la Cirugía y la Farmacia.

Su empeño en divulgar la higiene, la nutrición e incluso la ciencia en el hogar queda patente en las conferencias que pronunció en diversos foros. En 1930, en el Lyceum Club Femenino impartió la charla «Principios Fundamentales de la Higiene en la nutrición según las distintas edades», con reseñable repercusión en la prensa de la época. La lactancia, la tuberculosis, la organización de las cantinas (comedores) escolares o la electrificación de la casa figuran en la relación de sus intervenciones en diferentes foros.

Entre los estudios que publicó destacan los dedicados al Kala-Azal infantil, una infección por picadura de mosquitos que afecta a los órganos internos de los niños, tema de su tesis doctoral. De Tetuán dejó escrito un monográfico sobre la patología local, en Ensayos de Medicina Social escribió sobre la función de la inspectora a domicilio como educadora de la higiene para la salud. En la Sociedad Española de Higiene tuvo hueco su ensayo sobre Organización y reglamentación del Cuerpo e Institución de enfermeras visitadoras. La Asociación Española para la Difusión de las Ciencias del Hogar publicó su Manual de Dietética y Cocina práctica.

Unida profesionalmente al profesor Enrique Súñer y Ordóñez, monárquico y consejero de Primo de Rivera, trabajó sin retribución en el Laboratorio de Enfermedades de la Infancia de San Carlos. Fue destituida del cargo con la llegada de la II República. «Mi sucesor sí tuvo retribución», lamentaba. A partir de este momento su actividad pública decae.

Una de las frases que definen su espíritu feminista la dejó plasmada en su confesión en Estampa: «Creo que la mujer tiene tanto derecho como el hombre a ser feliz y la felicidad puede encontrarse en el trabajo y la salud, que viene a ser su consecuencia». Nieves González Barrio perteneció a esa generación de pioneras que quisieron compartir sus conocimientos y ayudar a las jóvenes que se abrían. Son las mentoras olvidadas de las científicas que hoy celebran el Día de Niña y la Mujer en la Ciencia.

Cargando contenidos...

El Lyceum Club Femenino tuvo una vida corta, pues la Guerra Civil interrumpió para siempre su devenir. Su centenario servirá para que se conozca algo más de esta asociación cuyo recuerdo pervive en una placa en la Casa de las Siete Chimeneas, de la calle Infantas de Madrid, actual sede del Ministerio de Cultura.