Fármacos directos a las infecciones
Un equipo de investigación de sevilla desarrolla una nanocápsula que lleva medicación antibacteriana al origen de la enfermedad
Fármacos de diferente tamaño.
Un equipo de investigación de la Universidad de Sevilla (US) ha desarrollado una nanocápsula que libera compuestos antibacterianos hacia el origen de la infección, lo que mejora su eficacia frente a bacterias responsables de infecciones humanas frecuentes y, en muchos casos, resistentes a tratamientos.
En un comunicado, la Universidad de Sevilla ha informado de que la solución propuesta por el equipo investigador se centra en el uso de compuestos de rutenio, un metal con propiedades antibacterianas que se estudia como alternativa a los antibióticos tradicionales, cuyo uso continuado ha favorecido la aparición de resistencias.
Hasta ahora, este tipo de compuestos elaborados con rutenio presentaban una limitación importante: cuando se encuentran libres en disolución acuosa se degradan con facilidad y pierden su eficacia, según la Universidad, cuyos investigadores proponen una nanocápsula que «envuelve» el rutenio y lo protege hasta que alcanza su objetivo. «De este modo, el agente antibacteriano no se degrada antes de tiempo y actúa únicamente donde es necesario, lo que mejora su eficacia y reduce posibles efectos no deseados», como detalla a la Fundación Descubre el investigador Manuel Pernía Leal.
Los investigadores explican en el artículo «Amphiphile-Assisted Synthesis of Ruthenium Nanoparticles for Controlled Release and Enhanced Antibacterial Activity» publicado en ‘Small Methods’, las nanocápsulas poseen un tamaño aproximado de 20 nanómetros, equivalente a una fracción del grosor de un cabello humano, y las hace miles de veces más pequeñas que una bacteria.
Los expertos detallan que las nanopartículas funcionan como una especie de caballo de Troya: el complejo de rutenio permanece inactivo dentro de la cápsula hasta que la bacteria la consume.