La osteoporosis afecta a una de cada tres mujeres postmenopáusicas
La cúpula de San Pedro es una buena prueba de que para construir una bóveda de su magnitud, fuerte y resistente al paso del tiempo, es imprescindible tener en cuenta dos elementos: la calidad de los materiales y la estructura. Con los huesos ocurre lo mismo. Durante el Congreso anual de la Sociedad Europea de Tejidos Calcificados celebrado el pasado fin de semana en Roma, muy cerca de la gran construcción ideada por Miguel Ángel, se puso de manifiesto la importancia de la «calidad» de la masa ósea para evitar la osteoporosis, una enfermedad que afecta a una de cada tres mujeres postmenopáusicas en Europa. El doctor Eleftheriocos Paaschalis, del Hospital de Intervenciones Especiales de Nueva York, comentó durante el congreso que «es ahora cuando empezamos a entender el importante papel de la calidad ósea en la prevención de la fractura, al haberse demostrado cómo un tratamiento puede preservar las propiedades de la calidad, las cuales son importantes en la reducción del riesgo de fracturas». Este medicamento es el risedronato sódico.