La confusión de los roles sexuales es un filón para el cine, la literatura, el teatro y las revistas
Hombres sensibles, chicas guerreras
«Hombres, material sensible», de Bonet y «Chica busca chico» de Llum Barrera, ahondan en la moda
Un padre sujeta con ternura a su hijo en la feria del libro
La eterna guerra de sexos presenta últimamente una cara nueva. Cines, teatros, novedades editoriales y revistas más o menos ligeras evidencian que la creciente confusión de los roles sexuales es un tema candente. Y que vende. La obra 5.hombres.com y su versión en clave femenina, 5.mujeres.com , han hecho de esta temática la clave de un éxito sin parangón. Revistas femeninas como Cosmopolitan o Marie Claire siguen teniendo en las relaciones de pareja un filón para llenar sus páginas, al tiempo que una nueva generación de publicaciones, como Men¿s Health , demuestran que a ellos también les interesa leer trucos para ponerse en forma para el verano o consejos para ser mejor amante. La Bridget Jones española El diario de Bridget Jones , la novela de Helen Fielding interpretada para el cine por Reneé Zellweger, descubrió un estereotipo (treintañera irónica y ávida de encontrar un hombre ideal que la rescate de esas largas veladas engullendo galletas y viendo películas lacrimógenas) que se ha traducido sin problemas a la versión patria plasmada por la actriz Llum Barrera en su libro Chica busca Chico (La esfera de los libros). Y, para ellos, otro nuevo modelo: también rondando la treintena, asiduo visitante de la esteheticienne , padre devoto, capaz de llorar y confuso ante la dificultad de adaptarse a una mujer decidida y que gana más que él. La periodista Joanna Bonet, directora de la revista Marie Claire , ha publicado recientemente Hombres, material sensible (Plaza y Janés), un libro que explora esta nueva tipología masculina a partir de los diarios personales enviados por 1.300 hombres al certamen Contradiction. Por sí mismo «El hombre no cambia solamente por el nuevo rol de la mujer, también necesita cambiar por sí mismo, porque le causa un gran estrés tener que dar la talla, tener que demostrar su hombría, ser medido por unos parámetros de hombre agresivo e inamovible», afirma Joanna. El resultado es una generación que «tiene que convivir con el biberón que le tienen que dar a sus hijos y con el boxeo, que les sigue gustando; con su pasión por los coches y el boom de la inteligencia emocional». Hombres y mujeres, igualmente desconcertados, intentan descubrir nuevos modelos para las relaciones de pareja. Y, así, mientras el informe Durex del año 2002 atestigua que tanto ellos, con un 39%, como ellas, con un 36%, han tenido relaciones sexuales de una sola noche, la mujer moderna se pregunta si no debería seguir buscando, como cuenta Llum Barrera en su libro, «a ese marido estupendo que me diga I love you antes de irse de trabajar cada mañana».