La operación se va a retrasar seis horas respecto al tiempo previsto
Las siamesas entran estables en su segunda noche de cirugía
La intervención ha entrado en su fase más delicada cuando los médicos han abierto la cabeza
Foto de la masa craneal de las siamesas
? La operación para separar a las siamesas iraníes Bijani en el hospital Raffles de Singapur entró en su segunda noche y no se espera que concluya antes de hoy al mediodía, aseguraron fuentes hospitalarias. El procedimiento ha sufrido un retraso de al menos seis horas debido a pequeños contratiempos surgidos en el día de ayer. Uno de los doctores afirmó que, pese a que la operación progresa con lentitud, no existe razón de alarma y las pacientes están reaccionando positivamente a la cirugía. Añadió que el estado de las siamesas es estable y el ambiente en el quirófano, donde se trabaja al son de música clásica, es de calma. La intervención, que podría costar la vida a Ladan y Laleh Bijani, de 29 años, presentó complicaciones cuando los cirujanos plásticos empezaron a abrir el cráneo compartido y encontraron huesos más duros y compactos de lo esperado. El equipo de cirugía plástica empezó por realizar la craniotomia, que tomó seis horas, y entonces los neurocirujanos tomaron el relevo para poner un 'by-pass' para una de las hermanas, ya que ambas comparten la misma arteria vital de suministro de sangre al cerebro. Los médicos extrajeron una vena de la pierna derecha de Ladan para utilizar como sustitutivo de esta arteria principal, que es del tamaño de un dedo, aunque no revelaron en cuál de las hermanas fue utilizada. Fuentes hospitalarias pronosticaron que este procedimiento puede durar entre 8 y 10 horas, ya que se trata de separar cada uno de los vasos y venas sanguíneos que comparten los cerebros de las dos mujeres. «No tenemos prisa ni una fecha tope. Aunque dijimos a todo el mundo que terminaríamos en 48 horas, no debemos correr para cumplirlo», insistió el portavoz del equipo médico. Muchos amigos de Ladan y Laleh, la mayoría pertenecientes a la comunidad iraní de Singapur, esperan ansiosos el resultado de la peligrosa intervención, mientras que desde su país natal familiares de las hermanas rezan por el éxito. Noticias de esta intervención, a la que se ha bautizado «Esperanza», han llegado incluso a oídos del presidente de Irán Mohammad Khatami. El gobernante mandó un mensaje al hospital a través de su embajador en Indonesia en el que agradece los esfuerzos del equipo médico del Raffles y pide al Altísimo que salgan con vida del quirófano las dos hijas de Irán. La separación maratoniana que realizan los especialistas dirigidos por el neurocirujano Keith Goh desde el domingo por la mañana conlleva un alto riesgo para las siamesas. Una o las dos podría morir o salir del quirófano con daños cerebrales que les impedirían hacer una vida normal. No obstante, las dos hermanas han expresado repetidamente su determinación a someterse a esta cirugía. La larga recuperación física y psíquica que les espera, si salen bien de la operación, tampoco asusta a estas iraníes que, después de 29 años de vivir unidas desde la cabeza hasta el tronco, sólo sueñan con una cosa: llevar una vida normal, lo cual lleva consigo la separación sin importarlas los riesgos.