La rebelión de la aulas
Los universitarios españoles son mayoritariamente de izquierdas, muy críticos con la política de EE.UU. y creen que la Universidad no les prepara para la vida laboral
Un grupo de estudiantes prepara los exámenes de septiembre en una biblioteca
Los universitarios españoles se declaran mayoritariamente de izquierdas y se muestran muy críticos con la política exterior de Estados Unidos. Ven la vida con optimismo y están satisfechos con la carrera que estudian, lo que no les impide ver negros nubarrones ante las dificultades para acceder a una vivienda, formar una familia o encontrar trabajo. Según una encuesta de la Fundación BBVA, los jóvenes universitarios manifiestan su admiración por los científicos, mientras que sienten poco aprecio por los políticos y los religiosos. La principal queja de los jóvenes es la escasa adaptación de la universidad a las demandas laborales. De acuerdo con el estudio realizado por la unidad de opinión pública de la Fundación BBVA, trabajo que cuenta con la participación de 3.010 estudiantes, un 46,6% se confiesa de izquierdas, un 26,4% de centro, un 6,7% de derechas y una proporción nada desdeñable, del 20,4%, no se identifica con ninguna ideología. Estados Unidos suscita opiniones encontradas. Sus papel de superpotencia es enjuiciado muy negativamente, hasta el punto de que un 72% muestra su disgusto por los esfuerzos que despliega la Administración Bush para combatir el terrorismo. Por añadidura, un 76% cree que el país mas poderoso del mundo hace «muy poco» o «nada» para ayudar a resolver los problemas mundiales. Esta animadversión está acentuada, según los autores, por el contexto temporal en que se realizó la encuesta, en febrero y marzo, en plena campaña contra los preparativos de la invasión de Irak. El papel de Europa en la política internacional también es severamente juzgado, aunque Francia y Alemania se encuentran a la cabeza de la lista de países mejor valorados por su situación socio-económica y cultural. La nación gobernada por George Bush despierta sentimientos contradictorios. Por un lado, un 69% expresa su rechazo a las ideas y costumbres que difunde, circunstancia que no obsta para que les agrade su música y su cine (71%). Pese a las reticencias que albergan frente a la primera potencia del mundo, una abultada mayoría (68%) aplaude sus logros científicos y una parte importante confiesa que es un país atractivo para vivir (45%). América Latina atrae muchas más simpatías, tanto por sus tradiciones como por ser considerado un buen lugar para residir. Los estudiantes ven con buenos ojos la inmigración, lo cual no impide que se decanten por imponer restricciones al flujo de personas que vienen del extranjero en búsqueda de oportunidades. Los estudiantes de humanidades son más críticos y menos optimistas con respecto al futuro que los que cursan carreras técnicas.