El niño de 8 años fue ingresado el jueves en el hospital donde le detectaron un linfoma de Burkit
Un quinto caso de cáncer infantil reabre la polémica de las antenas
El niño, como los otros afectados, también estudia en el colegio García Quintana de Valladolid
Fotografía de archivo en la que las antenas no habían sido retiradas
Un niño de ocho años que cursa sus estudios en el colegio vallisoletano García Quintana ingresó el jueves en el Hospital Pío del Río Hortega, en Valladolid, donde se le ha diagnosticado un linfoma de Burkit. Esta nueva enfermedad infantil supone el quinto caso de cáncer que se da entre los escolares del citado colegio. Desde la Sociedad Española de Oncología Pediátrica manifestaron con cautela que por el tipo de tumor -este de Burkit- no tiene por qué tener relación con los anteriores, que son de diferente naturaleza. De los otros cuatro menores del centro a los que se les ha diagnosticado cáncer, a tres se les diagnosticó una leucemia y al cuarto un linfoma de Hodgking. En esta ocasión se trata de un linfoma de Burkit, «un tipo de tumor diferente a los otros cuatro y de muy rápida evolución». La detección de este quinto caso se produce tres semanas después de que el Juzgado de Instrucción número 2 de Valladolid acordara sobreseer la denuncia que tanto el Ministerio Fiscal como la Asociación de Padres de Alumnos del Colegio Público García Quintana presentaron en octubre de 2001 para que se investigase la posible relación entre las antenas de telefonía existentes en un edificio cercano al citado centro escolar y la aparición de distintos casos de cáncer entre los alumnos. El auto no considera probado el riesgo para la salud que representan las antenas ni la comisión de un delito de prevaricación por parte de personas que han otorgado las autorizaciones para su instalación, principales cuestiones que se dirimían en vía penal. Esta conclusión la basan en las investigaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, un informe epidemiológico, el dictamen de la Academia Nacional de Medicina, las conclusiones de una comisión de investigación constituida al efecto y las de la Dirección General de Salud Pública y Consumo de la Consejería de Sanidad. En todas sus investigaciones los expertos no logran vincular la enfermedad con la emisión de ondas electromagnéticas y advierten del desconocimiento actualmente existente aún sobre la materia y el campo que todavía queda por investigar, si bien tampoco son capaces de asegurar el carácter radicalmente inocuo de tales ondas, que podría provocar cáncer.