Pastor se alinea con la Declaración de Oviedo que prohibe la clonación
La ministra de Sanidad, Ana Pastor, no entró a valorar las informaciones sobre un experimento de investigadores surcoreanos que habría supuesto la clonación de 30 embriones humanos con fines terapéuticos, pero recordó que la política del Gobierno está en la línea de la llamada Declaración de Oviedo, que prohibe expresamente este tipo de prácticas. «Estamos en línea con la Declaración de Oviedo, con la que muchos países están de acuerdo, porque establece unos principios respetuosos», declaró Pastor. La Declaración de Oviedo, formalmente llamado Convenio sobre los Derechos Humanos y la Biomedicina, es una acuerdo de los países del Consejo de Europa suscrito en 1997. En su artículo 18 sobre embriones in vitro prohibe «la creación de embriones humanos con el fin de investigar los mismos».