Publicado por
PEDRO CALVO HERNANDO
León

Creado:

Actualizado:

En:

LAS COMPARECENCIAS en la comisión parlamentaria del 11-M van confirmando todo lo que ya sabíamos, añadiendo detalles y datos que agravan cada vez más la responsabilidad de quienes nos estuvieron mintiendo durante aquellos fatídicos días de marzo. Yo pensaba que la Comisión no iba a servir para nada o al menos que no iba a servir para gran cosa. Pero debo modular aquel pensamiento, que ni siquiera sé si lo llegué a explicitar. Es como cuando sabes una cosa pero te vienen muy bien los matices que la perfilan y le dan todo el brillo que necesita. Al igual que el portero de la finca de Alcalá el primer día, el principal experto en explosivos o el jefe de la unidad de información exterior proporcionaban este miércoles los testimonios que convierten en apodícticos los datos conocidos y que dejan en evidencia los manejos del Gobierno para hacernos creer que el explosivo era el usado por ETA o que los trabajos de la policía se centraban en ETA como línea de investigación preferente. Acebes y Zaplana, pero no sólo ellos, tendrán que dar cuenta al país de muchas cosas. Cuando ya era evidente todo lo que había pasado, el Gobierno seguía mintiendo a los españoles, a juzgar por lo que se va conociendo en la Comisión, aunque en realidad ya lo sabíamos todos con anterioridad y lo sabían los españoles cuando el sábado por la tarde se lanzaron a la calle a exigir que se les dijera la verdad sobre quién había cometido los atentados. Es más que patética esa insistencia del PP en buscar culpabilidades políticas sobre aquellas movilizaciones, que no organizó ningún partido, que no pensaban en transgredir la jornada de reflexión y que sólo perseguían una clarificación de lo que estaba sucediendo. Desde el mediodía del 11-M ya estaba clara la autoría de la matanza, y el sábado por la tarde todavía, contra todas las evidencias y ahora vemos que contra todos los informes, el Gobierno se empecinaba en cambiar la realidad. Lo hacía porque temía que si el atentado era islamista, los españoles le echarían la culpa de haberlo propiciado por su intervención en Irak y eso sería electoralmente funesto.

Cargando contenidos...