«Estoy orgullosa de ser la esperanza de algunas parejas»
El nacimiento de Victoria Anna y los avances en técnicas de reproducción asistida han permitido alumbrar a 5.656 bebés
Victoria Anna en la celebración, ayer, de su vigésimo cumpleaños
Victoria Anna Sánchez Perea, la primera «niña probeta» española, que ayer cumplió 20 años, ha confesado sentirse «orgullosa» de haber encarnado «una esperanza de algunas parejas» con problemas para procrear, durante la fiesta de aniversario que le ha organizado el Instituto Dexeus de Barcelona en el que nació. Victoria Anna compareció ayer en conferencia de prensa, por primera vez en sus veinte años de vida, acompañada de sus «padres científicos», la bióloga Anna Veiga y el ginecólogo Pere Barri, a los que, ha explicado, considera «parte de la familia» y con los que mantiene «una relación muy especial». Veiga ha recordado que el nacimiento de Victoria supuso «un momento cumbre que culminaba un intenso trabajo» y, para el Instituto Dexeus, el comienzo de una larga carrera en el desarrollo de técnicas de reproducción asistida que ha permitido alumbrar a 5.656 bebés. Décadas después, se calcula que un 1,5% de los niños que nacen en el mundo han sido concebidos mediante fecundación «in vitro», lo que demuestra, según Veiga, que esas técnicas «se han ido normalizando con el paso del tiempo». Pese a que desde su infancia tuvo conciencia de ser «especial», Victoria asegura vivir «con total normalidad» su condición de «bebé probeta», aunque, ha añadido, «en días como hoy tomo conciencia de lo importante que fue mi nacimiento para mis padres y para la ciencia». La primera niña española fecundada «in vitro», que cursa tercero de Publicidad y Relaciones Públicas y se considera «una buena estudiante», está convencida de que durante toda su vida se seguirá sintiendo vinculada afectivamente a sus «padres científicos» y a todo el equipo médico que la atendió. La joven no descarta trabajar en el fututo para el Instituto Dexeus.