Otras 87 personas arribaron ayer a las costas de Fuerteventura a bordo de dos pateras
Rescatan a 176 inmigrantes sin agua ni comida en un barco a la deriva
La nave llevaba 21 días de travesía, tres de ellos sin provisiones, y fue abandonada por la tripulación
El archipiélago canario sufrió ayer una auténtica avalancha de inmigrantes ilegales: 263 personas llegaron de manera irregular a las costas canarias, aunque hay que tener en cuenta que 176 procedían de un solo barco y el resto, de dos pateras que arribaron de madrugada a las costas de Fuerteventura. El primer barco fue avistado a última hora del jueves a una milla de la costa de Gran Canaria, en el puerto de Taliarte, por un barco de pescadores. Se encontraba anclado, y a bordo una multitud pedía auxilio por gestos. Tras el aviso, la Delegación del Gobierno de Canarias diseñó una operación para averiguar qué pasaba y tras una primera aproximación de los helicópteros de Protección Civil se acercaron varios barcos de Salvamento Marítimo que se percataron de que el único miembro de la tripulación que permanecía en la nave era el capitán y que también se encontraban a bordo otras 176 personas que procedían de un puerto de Guinea Bissau. La travesía había durado tres semanas y llevaban anclados en el lugar otros tres días durante los cuales no habían comido ni bebido. La tripulación del barco había abandonado la nave horas antes en una zódiac, que fue descubierta poco después en la costa del municipio de Telde. Se trata de cuatro personas, tres de las cuales todavía no han podido ser localizadas. El buque fue trasladado a tierra y desembarcado en el dique León y Castillo de Las Palmas, lugar donde se procedió a las labores de identificación. Una docena de inmigrantes fueron conducidos a centros hospitalarios, con síntomas leves de deshidratación. A bordo se detuvo al capitán, cuya identidad y nacionalidad se desconocen. Otro detenido El delegado del Gobierno en Canarias, José Segura, indicó que, pese a que en principio se dijo que el capitán había sido detenido, así como a otros tres tripulantes, precisó en una rueda de prensa que efectivos de la Policía Local de Telde lograron detener sólo a uno originario de Ghana, Francis Q., de 44 años, quien llevaba bastantes dólares encima. Entre los 176 inmigrantes, en su mayoría de origen de Guinea Bissau, Senegal y Ghana, figura una mujer y un posible menor de edad, y todos ellos llevaban al menos tres días sin comer, por lo que calificó de «desgarradora» su situación. El barco es de bandera hondureña y el último país donde hizo escala fue Cabo Verde, y al parecer pudo partir de Gambia. Está considerado como buque de pasajeros y está en condiciones relativamente buenas para navegar. Tiene 45,95 metros de eslora, un tamaño que llamó la atención del pesquero que advirtió de su presencia a Salvamento Marítimo. Otras 87 personas han sido interceptadas en dos pateras que se dirigían a la costa de Fuerteventura. Una de las embarcaciones fue localizada en alta mar y otra cuando ya había alcanzado tierra.