Un cazador mata a la última osa fértil de los Pirineos
La osa desaparecida, en la única foto que hay de ella viva
La última y remota posibilidad de mantener la especie del oso pirenaico se esfumó el lunes bajo el fuego de un asustado cazador. Ocurrió en el Valle de Aspe, cuando un grupo de cazadores se encontraron con la furia de Canelle, la última osa autóctona que quedaba en los Pirineos. Al parecer, el plantígrado, que paseaba con un osezno, se sintió amenazado por la presencia de los cazadores y los perros, arremetiendo contra uno de ellos. El resultado fueron unos disparos que certifican la desaparición de una especie.