Tokio examinará la posibilidad de modificar la Constitución para que las mujeres puedan reinar
El Gobierno japonés decidió ayer examinar la posibilidad de modificar la Constitución para que una mujer pueda acceder al trono nipón. Un grupo de universitarios y juristas se reunirá en enero para comenzar a analizar el tema, sobre el cual deberá entregar un informe al primer ministro, Junichiro Koizumi, durante el tercer trimestre de 2005, precisó el portavoz del Gobierno, Hiroyuki Hosoda, en rueda de prensa. «En virtud de la Constitución, el Emperador es el símbolo de Japón y de su pueblo. Asegurar una sucesión imperial estable es una cuestión de importancia nacional», agregó. Además de los expertos, el grupo de reflexión incluirá al presidente del principal fabricante de vehículos del país, Toyota Motor Corp., que también dirige la poderosa central empresarial Nippon Keidanren. Varios sondeos recientes demostraron que la opinión pública era favorable a una medida de esa naturaleza, pues la más antigua monarquía del mundo no celebra el nacimiento de un heredero masculino desde hace más de 40 años. El debate se reactualizó en diciembre del 2001, cuando la princesa Masako, esposa del príncipe heredero Naruhito, dio a luz a una pequeña, Aiko.