La ministra exige que la misma presión social que existe contra el tabaco se aplique al alcohol
La Sanidad española constata el fracaso de las políticas antidroga
Los españoles son los jóvenes europeos que más abusan del consumo de drogas y bebidas alcohólicas
Varios miembros de la Conferencia Sectorial, con la ministra en el centro, ayer tras la reunión
A medio recorrido de la Estrategia Nacional sobre Drogas 2000/08, Gobierno central y Comunidades Autónomas han hecho un alto para revisar resultados e impulsar nuevas actuaciones hasta el final de su vigencia. El repaso ha servido para constatar que las políticas de prevención han fallado, los jóvenes españoles son los europeos que más abusan de las drogas y el alcohol, tanto ellos como sus mayores banalizan los riesgos sanitarios de los estupefacientes, y unos y otros olvidan que las drogas y el alcohol acaban aquí cada año con la vida de 20.000 personas. La ministra de Sanidad, Elena Salgado, reclamó además el mismo apoyo social en la lucha contra el consumo excesivo de alcohol que el logrado en torno al tabaco. Las políticas de lucha contra la droga, legal o ilegal, son «cuestión de Estado», dijo la ministra. En ese punto, todos los participantes en la reunión de la Conferencia Sectorial celebrada ayer, estuvieron de acuerdo. También en la inquietud general por las tendencias sobre consumos juveniles de drogas en España que muestran, machaconas, cómo la edad de inicio no deja de bajar -por debajo de los 15 años en 'cannabis; por debajo de 14 años en alcohol y tabaco- y cómo los chavales españoles despuntan entre sus coetáneos comunitarios como los más aficionados a las sustancias psicotrópicas; terceros en afición al 'canuto de la UE, los cuartos en el ranking de éxtasis, y entre los más precoces en darse a la bebida los fines de semana. Aumentos del consumo Entre los 15 y los 64 años han aumentado los consumos de alcohol, hipnosedantes sin receta médica, cocaína y cannabis, se mantiene el de éxtasis, anfetas, alucinógenos e inhalables volátiles, y sólo desciende la heroína. Las encuestas sociológicas ahondan en la raíz del problema. La baja percepción del riesgo para la salud de este tipo de consumos, y la facilidad de acceso al cannabis, cocaína, drogas sintéticas y otras, desde edades muy tempranas. «Se ha banalizado mucho el consumo de drogas ilegales y extraordinariamente el del alcohol», resumió Salgado en la rueda de prensa posterior. Es necesario, dijo la ministra, concertar esfuerzos entre los poderes públicos, agentes sociales, las familias y educadores.