El sida mató en el 2005 a tres millonesen los países en vías de desarrollo
Niños huérfanos infectados con el virus en África
La población rural del mundo pobre es la gran olvidada en la lucha contra el VIH-sida a pesar de que, como alertó la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la pandemia se está convirtiendo en un peligro mayor para el campo que para las ciudades y de que allí hay más personas infectadas. La advertencia recobra todo su dramatismo después de que esta semana Onusida y la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocieran que sólo el 20% de los 6,5 millones de seropositivos que necesitan antirretrovirales en los países en desarrollo, reciben ese tratamiento. En la galería trágica del VIH-sida, los países pobres ponen más del 90% de los 40,3 millones de infectados y, en el último año, de los 3,1 millones de muertes y 4,9 millones de nuevas infecciones. Y dentro de ese mundo la epidemia vuela hasta las aldeas más remotas y amenaza toda la vida rural al hacer enfermar y morir a quienes producen los alimentos. Con las víctimas se va también su conocimiento de los métodos agrícolas.