Doce mil personas reclaman en Madrid los mismos derechos que el resto de la clase trabajadora
Miles de guardias civiles piden la desmilitarización de la institución
El actor José Sacristán leyó un manifiesto en el que animó a los agentes a «rebelarse»
Por primera vez en la historia, miles de agentes de la Guardia Civil se concentraron este sábado en Madrid para reclamar la desmilitarización y democratización del instituto armado. La protesta estaba convocada por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) y apoyada por UGT, Comisiones Obreras y asociaciones de policías españolas y europeas. Vestidos con chalecos reflectantes -alguno que otro con tricornio y guerrera- los guardias, sus esposas y familiares reprocharon al Gobierno no haber cumplido su promesa electoral de convertir el cuerpo en una policía de carácter civil. Los concentrados -12.000, según los organizadores- llenaron la Plaza Mayor de Madrid bajo el lema «Guardias civiles por la dignidad y la democracia». Dignidad para hacer su trabajo con los mismos medios que el resto de policías, y democracia para no estar sujetos al régimen disciplinario militar y disfrutar de derechos como el de reunión y sindicación, que tienen restringidos por la naturaleza castrense del instituto armado. «Zapatero embustero», «libertad», «desmilitarización», «somos policías, no soldados» y !al bote, al bote, militar el que no bote», fueron las consignas más coreadas por los agentes y sus acompañantes, que, al grito de «hay que mojarse», resistieron impertérritos un gran aguacero con granizo incluido. Muchos portaban pancartas con lemas como «La unión hace la fuerza» o «No a las prisiones militares». Fue notoria la presencia de un grupo que exhibió una pancarta con el dibujo de dos guardias civiles crucificados por el régimen jurídico militar. El director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche, fue blanco preferente de las quejas de los manifestantes, que reclamaron su cese al grito de «Arruche dimite, los guardias no te admiten». En un ambiente festivo y sin incidentes, los responsables de AUGC se felicitaron por el acto «histórico» y avisaron que es sólo el primero de una cadena de futuras movilizaciones. Los líderes de UGT y CC.OO., Cándido Méndez y José María Fidalgo, reivindicaron durante la protesta el papel de los guardias civiles como «parte de la clase trabajadora» y reclamaron para ellos «los mismos derechos» que para el resto de los españoles. La intervención final corrió a cargo del presidente de AUGC, Fernando Carrillo, quien se quejó de que los sucesivos gobiernos «no han llevado la democracia a los cuarteles». Al acto se adhirieron, además, el Movimiento Contra la Intolerancia y asociaciones de policías de Finlandia, Alemania, Irlanda, Eslovenia, Bélgica, Luxemburgo y Gran Bretaña. El actor José Sacristán también leyó un manifiesto e invitó a estos uniformados a «rebelarse» contra la «degradación» en el instituto armado. «Los guardias civiles no son parias de segunda clase» JOSÉ SACRISTÁN Actor