Cosas de aquí | Escopetas al amanecer
Lo que sobran son codornices
El balance en la jornada de apertura de la media veda supera las previsiones: se caza bien en el secano y los resultados seguro que mejorarán en cuanto refresquen un poco las temperaturas
La apertura de la media veda en la caza menor ha servido, un año más, para que miles de aficionados con sus perros se dieran cita en los campos y rastrojeras de la provincia leonesa. Los montes, en esta ocasión, han quedado al margen de esta modalidad de caza que tiene a la codorniz como principal protagonista. El día soleado, aunque con un fuerte rocío matinal, ha servido para que la práctica totalidad de los cazadores que disponen de cotos codorniceros hayan salido al campo. Desde las siete de la mañana, hora en la que comienza a amanecer, se escucharon numerosos disparos que poco a poco han ido remitiendo a medida que avanzaba la jornada. Las previsiones apuntaban a una temporada regular en los regadíos y mala en los secanos debido a la intensa sequía que se viene padeciendo. No han resultado del todo acertadas, ya que en bastantes zonas del sur de la provincia, especialmente aquellas en las que quedan tierras sin cultivar o con bastantes forrajes, se han visto codornices. Ni que decir tiene que en las proximidades de zonas con regueras o humedales las pequeñas gallináceas se han concentrado y si bien es cierto que en las pajas resultaba difícil arrancarlas, quien ha dispuesto de un buen perro y ha sabido buscarlas ha cobrado perchas de diez o doce codornices por la mañana. En las zonas de regadío la temporada puede calificarse de normal tirando a buena. En la vega baja del Esla se ha visto bastante codorniz y, pese a la dificultad que supone el cazar entre las fincas de maíz, se han cobrado perchas que, en muchas ocasiones incluso rebasaban la docena de aves, siempre refiriéndonos a la mañana. Por supuesto que hay grandes diferencias entre unas zonas y otras. Allí donde no se ha sembrado trigo o cebada y no hay rastrojeras la dificultad es mucho mayor, lo que no quiere decir que no haya codornices. Lejos del catastrofismo Las noticias en la zona del Cea apuntan a resultados regulares, normales tirando a buenos en el campo de Villeza de las Matas y Joarilla, buenos en la vega de Campo de Villavidel y Cabreros del Río y algo peores a partir de Valencia de Don Juan. En cuanto al Páramo, parece que en el Páramo Alto los resultados son regulares pero que mejoran sustancialmente a medida que nos desplazamos hacia el sur. En todo caso es muy prematuro hacer un pronóstico, pero la impresión general es de alivio al disiparse el temor de encontrarnos ante una campaña catastrófica, tal y como se apuntaba, para las zonas de secano. A la hora de redactar esta información todavía no se habían concretado los resultados de gran parte de la provincia. A título de ejemplo citamos en caso de una cazador que salió con dos compañeros en Campo de Villavidel. Desde las siete y media de la mañana a las once y media se habían abatido unas treinta codornices y cobrado veinticuatro. En las primeras horas fueron muchas las que se vieron sin poder disparar sobre ellas, ya que se arrancaban largas en ocasiones debido a que resulta difícil dominar a los perros tras todo un año sin cazar. En otras ocasiones simplemente porque se levantaban solas. La primera impresión es que hay alguna más que el pasado año, ya que no hubo una sola parcela de trigo en la que no arrancasen codornices. El cupo de aves está establecido en treinta y cinco por cazador y día, pero en los tiempos que corren una percha que alcance la docena de pájaros ya es suficiente para divertirse. Quienes han conocido los viejos tiempos siempre recordaremos aquellos años en los que, a las once de la mañana, se había terminado la munición, pero también es cierto que siempre tiempos pasados fueron mejores. La temporada ha comenzado y lo ha hecho con buen pie, aunque siempre queda esperar que pueda mejorar cuando refresquen un poco las temperaturas. 1397124194