El foro sobre seguridad urbana incide en la prevención como la mejor arma
Expertos nacionales e internacionales coincidieron ayer en que la prevención, frente a la represión, es la mejor arma para luchar contra la inseguridad en las ciudades, y por ello abogaron por el desarrollo de políticas sociales que fomenten la integración, la cohesión social y la muticulturalidad. En su discurso de inauguración de la Conferencia Internacional del Foro Europeo de Seguridad Urbana (Fesu), que se celebra en Zaragoza desde ayer y hasta mañana, el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, insistió en que el éxito en este ámbito se consigue también desde la cooperación de las instituciones, a través de las estrategias más adecuadas. Solidaridad y cohesión Así, apuntó que la política de seguridad de un país se debe plantear de manera global y debe descansar sobre dos pilares, la puesta en marcha de medidas que fomenten la solidaridad y la cohesión e impidan la aparición de situaciones que propicien la comisión de delitos, y el desarrollo de un sistema policial eficaz, moderno y perfectamente coordinado. Con estas herramientas, desde las Administraciones se dará respuesta a unas amenazas que son comunes a todos los países de la Unión Europea y que atentan contra los derechos humanos, tales como el terrorismo, el crimen organizado, las redes de tráfico de seres humanos y la violencia contra mujeres, niños o mayores, entre otras. Resaltó que éstas son «las sociedades más seguras que han existido jamás», aunque reconoció que no existe «la seguridad absoluta», al menos sin renunciar a los principios de una sociedad democrática. En este sentido, el alcalde de la capital aragonesa, Juan Alberto Belloch, indicó que la percepción de inseguridad en una ciudad puede estar generada por el vandalismo, la inmigración ilegal, el botellón, el consumo y tráfico de drogas, la formación de bandas o la violencia, un tipo de delincuencia que requiere la intervención de los Ayuntamientos, porque se lo pide su ciudadanía. No obstante, esa intervención a su juicio no debe ser únicamente policial, sino que se debería indagar en el germen de estas situaciones, y que sin duda está en la desigualdad, la injusticia, la marginación y la exclusión.