Sigre ha recogido en seis meses 57 toneladas de envases y restos de medicamentos
La recogida de residuos farmacéuticos ha crecido un 17,4% en la Comunidad
En Castilla y León hay 1.559 farmacias con puntos de recepción de estos desechos
Durante los seis primeros meses del año, y en las 1.559 farmacias de Castilla y León que cuentan con un punto de recepción, se han recogido 56.722 kilogramos de envases y restos de medicamentos, lo que supone un incremento del 17,4% respecto a lo recogido en el mismo periodo del año pasado. Según los datos que maneja el Sistema Integrado de Gestión y Recogida de Envases del sector farmacéutico (Sigre), se supera en tres puntos la media nacional que es del 14,4%. En ese mismo período, se ha recogido una media de 6,06 kilos mensuales por farmacia, cifra también superior a la alcanzada en el primer semestre del año 2005, que fue de 5,21 kilos. Coincidiendo con la difusión de estos datos, y bajo el lema «Un gesto por el medio ambiente», Sigre ha presentado su nueva campaña de sensibilización, en la que han estado presentes, entre otros, su director general, Juan Carlos Mampaso, el director general de Calidad Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente, José Antonio Ruiz, y el presidente del Consejo de Colegios Profesionales de Farmacéuticos de Castilla y León, Javier Herradón. Su objetivo es recordar la importancia que tiene, para la salud y la de la naturaleza, llevar los envases y restos de medicamentos fuera de uso a los contenedores blancos ubicados en las farmacias. La campaña de publicidad en los medios de comunicación se verá reforzada por la distribución de materiales de divulgación e información, concretamente 2.000 carteles y 500.000 folletos, que se distribuirán por Castilla y León. Según Juan Carlos Mampaso, «con este pequeño gesto que le pedimos al ciudadano se conseguirá un gran beneficio para el medio ambiente y para su propia salud». Recordó, igualmente, la importancia de revisar periódicamente el botiquín doméstico para retirar los restos de medicamentos procedentes de tratamientos ya finalizados y aquéllos cuya fecha de caducidad haya vencido y depositarlos en el contenedor blanco de la farmacia. «De este modo, se previene la ingestión de fármacos en mal estado y las negativas consecuencias derivadas de la automedicación descontrolada, con los consiguientes riesgos sanitarios que ello puede comportar, sobre todo entre niños y personas mayores», explicó. José Antonio Ruiz, por su parte, indicó que «la alternativa de no depositar los medicamentos usados en los puntos blancos es mezclarlos con la basura doméstica o que se eliminen a través de la red de saneamiento junto con las aguas residuales, llegando a contaminar el suelo y los acuíferos, con consecuencias negativas sobre el delicado equilibrio de nuestros ecosistemas». Encuesta Sigre ha realizado un sondeo a nivel nacional para conocer y valorar algunos aspectos relacionados con el medicamento y el medio ambiente. Una de las conclusiones es que los ciudadanos son cada vez más participativos a la hora de realizar acciones que preserven el medio ambiente. Así, desde la puesta en marcha de Sigre en el año 2001, el porcentaje de quienes desechan los restos de medicamentos de forma incorrecta ha pasado del 43 al 8%. Además, 7 de cada 10 encuestados considera que automedicarse con restos de medicamentos procedentes de tratamientos ya finalizados puede ser perjudicial para su salud. Por otro lado, 6 de cada 10 encuestados afirman haber utilizado en el último año el contenedor blanco de la farmacia, cuya existencia es conocida por un porcentaje muy alto de ciudadanos (82%). La recomendación de revisar periódicamente el botiquín forma parte de los mensajes de las campañas de Sigre, que ya han empezado a calar en los ciudadanos porque, 9 de cada 10 han adoptado este hábito al menos una vez al año, retirando principalmente los medicamentos caducados (57%) y los que ya no usa (26%).