El órgano se contrae y responde a los estímulos como el de un corazón verdadero
Científicos estadounidenses crean un tejido cardíaco en el laboratorio
Los investigadores creen que este descubrimiento ayudará a curar dolencias de corazón
Fotografía de una de las camas de la unidad ce cirugía cardíaca del Hospital de León
Científicos estadounidenses han creado tejido cardíaco que se contrae y responde a los estímulos como el de un corazón verdadero, reveló ayer un estudio publicado por la revista Journal of Biomedical Materials . Según científicos de la Universidad, ese tejido es un paso más hacia la creación de partes lesionadas del corazón humano y hasta la de un nuevo órgano a partir de un puñado de células cardíacas. El tejido ha sido creado mediante un sistema de bioingeniería, llamado BEHM, a partir de un gel de fibrina que se diluye y puede generar pulsaciones y reaccionar al estímulo como un músculo real, señalaron. Aunque BEHM está todavía muy lejos de utilizarse en un tratamiento para enfermedades cardíacas en seres humanos, o para el diseño de nuevos medicamentos, el equipo científico señala que el método podría acelerar el avance con ese propósito. «Con estos resultados podemos decir que al utilizar el gel de fibrina se consigue un producto que está listo a los pocos días», señaló Ravi Birla, del Laboratorio de Corazón Artificial del Departamento de Cirugía Cardíaca del Centro Cardiovascular de la Universidad de Michigan. Además, agregó, «se organiza, comienza a contraerse con una fuerza considerable medible, y responde adecuadamente a factores externos, como el calcio». Según el informe, las fuerzas de contracción aumentaron cuando los tejidos creados por BEHM fueron bañados con una solución de calcio y un medicamento que actúa sobre los receptores celulares. Por otra parte, al contrario de lo que se pensaba, los modernos tratamientos de la artritis tienen efectos similares al tratamiento convencional sobre la salud cardiovascular de los pacientes. Estas son las conclusiones de un estudio estadounidense en más de 10.000 pacientes. Terapias biológicas Las terapias biológicas para la artritis han supuesto un gran avance en el tratamiento de estos pacientes, pues consiguen frenar el deterioro articular y mejoras importantes en los síntomas de la enfermedad. Además, se pensaba que podían ser de ayuda contra los problemas cardiovasculares asociados a esta enfermedad. Las personas con artritis también se enfrentan a un mayor riesgo de cardiopatías (infarto de miocardio, angina, infarto cerebral...), un problema que asociado a la inflamación característica de esta enfermedad autoinmune.