Ratzinger aprovecha que hoy inicia su visita a Brasil para reivindicar la figura del asesinado Arnulfo Romero

Benedicto XVI a su llegada, tras ser recibido por Lula en el aeropuerto

Publicado por
I. Domínguez - sao paulo
León

Creado:

Actualizado:

La Teología de la Liberación está inevitablemente en el aire desde hace meses. Después de 20 años y con lo que ha llovido, Ratzinger llega como papa al encuentro con una parte de la Iglesia que persiguió como cardenal al frente de la Congregación de la Doctrina de la Fe. Es una buena ocasión para un reajuste histórico, condicionado en su día por la situación política, y hace tiempo que se ven señales de rehabilitación de los valores positivos de esta corriente. Este miércoles, nada más subir al avión, el Papa se deshizo en elogios de monseñor Oscar Arnulfo Romero, el arzobispo de San Salvador, símbolo de la Teología de la Liberación y asesinado por escuadrones de la muerte en 1980. Fue un gesto muy importante, surgido por la pregunta de un periodista. «Es un gran testigo de la fe y merece la beatificación», dijo el Papa en referencia a la causa abierta en 1994. Las velocidades de estos expedientes siempre son un misterio, y en este caso se analizaron los escritos de Romero durante cinco años, proceso que terminó en 2005. Benedicto XVI considera ya «aclarados» muchos puntos: «No está en cuestión que haya sido un gran testigo de la fe, de las virtudes cristianas, que se empeñó por la paz y contra la dictadura. Fue asesinado en la eucaristía, es por tanto una muerte de testimonio de la fe». Es decir, un mártir, como lo es desde hace años para toda Latinoamérica. En opinión del Papa, el «problema» era que «una parte política quería apropiarse injustamente de su figura». Encuentro con Arns Benedicto XVI desbloquea así la distancia mantenida hasta ahora a nivel oficial por la Santa Sede respecto a Romero. También ha hecho un hueco en su agenda para encontrar al histórico arzobispo emérito de Sao Paulo, Evaristo Arns, de 85 años y enfermo, que fue uno de los principales defensores de los teólogos de la liberación. «Ahora la situación ha cambiado profundamente y se ha demostrado que los fáciles milenarismos que creían poder hacer la revolución para un vida completa eran equivocados», reflexionó Ratzinger. Aún así, el Vaticano no pierde de vista las desviaciones doctrinales. Para demostrarlo, hace apenas dos meses que firmó la primera notificación de este pontificado contra un teólogo, Jon Sobrino, voz relevante de la Teología de la Liberación. Se debe a que Benedicto XVI no acepta distorsiones en la figura de Jesús, a quien acaba de dedicar un libro, pero en el cuadro general, el enemigo de la Iglesia ha cambiado. Desaparecido el comunismo, ahora es la democracia a su juicio mal entendida, cuando decide en contra de la fe católica, y el capitalismo salvaje.

Cargando contenidos...