Cosas de aquí | El reino vuelve a guerrear

Te como a San Isidoro

El Diario entrega mañana, por sólo veinte céntimos, la primera torre del espectacular Ajedrez de León, en el que cada pieza es un personaje o símbolo de nuestra historia

Publicado por
E. Gancedo - león
León

Creado:

Actualizado:

La torre de San Isidoro, faro vigía del viejo León, símbolo de la Real Basílica y del románico Panteón Real en el que duerme el alma de nuestros veinte reyes, es la primera pieza del Ajedrez de León, la nueva iniciativa del Diario que llevará hasta todos los hogares leoneses la historia y cultura de la región. La torre se entrega mañana por tan sólo 20 céntimos, y al mismo precio se ofrecerá el resto de figuras a partir de entonces, de lunes a viernes. En total son 32 piezas de zamac acabadas en plata y en oro viejo. En cuanto al tablero, de madera maciza, se puede reservar en el kiosco habitual de cada lector al precio de 10 euros. Como podrán comprobar a partir de mañana los lectores de Diario de León, cada pieza ha sido modelado con todo detalle y con el máximo cuidado, siendo el resultado final un conjunto de personajes y símbolos leoneses de lo más sugestivo. De esta manera y en concreto, además de las torres, que reflejan el esbelto perfil de la de San Isidoro, sobresaliendo entre los tejados y murallas de la ciudad; los peones de este ajedrez son los legionarios de la Legio VII Gémina, cuyo acuartelamiento estable entre los ríos Bernesga y Torío para gestionar la extracción de oro en el occidente de la provincia y controlar a los autóctonos astures constituyó el germen de la capital leonesa. El caballo no es otro que el caballero Don Suero de Quiñones, el del Passo Honroso , que derribó junto a sus nueve compañeros a los 68 combatientes que le hicieron frente en la puente de Hospital de Órbigo; mientras que los alfiles reflejan el perfil del magno obispo de León San Froilán (está representado hasta el fiel lobo que le llevaba las alforjas durante su estancia en Valdorria). La reina es la rebelde e indómita Doña Urraca, la que se atrincheró en Zamora ofeciendo resistencia a su hermano Sancho de Castilla, después asesinado por el héroe leonés (para los castellanos, traidor), Bellido Dolfos. Por último, el rey -casi no podía ser otro-, será el fiero Ordoño II: batallador incansable, este monarca estableció lazos y alianzas con navarros y mozárabes, tomó Nájera, destruyó Évora y llegó hasta Sevilla. Apresó a los condes castellanos por su rebeldía y los encarceló.

Cargando contenidos...