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SE DA por bueno y se propone como ejemplo que en la España musulmana floreciera la coexistencia y el respeto entre culturas distintas y muchas veces antagónicas. La media verdad es peor que una mentira redonda. Se insiste: Judíos, musulmanes y cristianos hicieron florecer Toledo conciliados y sin partirse la crisma (pero entre pleitos y roces por tapias medianeras). Asegura Mansur Escudero, presidente de la Liga Islámica de España, que el califato de Córdoba fue un paradigma de lo que hoy llamamos alianza de civilizaciones, pues bajo los gobiernos musulmanes tuvieron garantizados los cristianos sus derechos, sus propiedades y su propio sistema de justicia. Ya. ¿Todos? ¿Todo el tiempo?... ¿Dirían lo mismo aquellas oleadas mozárabes que tuvieron que exiliarse escapando hasta estos nortes donde lloraron hasta el quebranto sus tierras perdidas o expoliadas?... La coexistencia en el territorio invadido y conquistado por los árabes fue posible sólo en los primeros años porque la población musulmana era una absoluta minoría, porque los oriundos cristianos colaboraron inicialmente con los ocupantes con tal de zafarse de las aristocracias corruptas de hispanogodos y porque hasta un sesenta por ciento de aquellos españoles abrazaron la fe del Islam que venía inicialmente tan envueltita y conciliadora. Pero así que llegaron al califato los almorávides con su integrismo fundamentalista, se jodió la marrana, se instituyó el odio y la cimitarra, comenzó el hostigamiento, la persecución y gobernó ante todo el «arrímate pallá», vete... o muérete (mientras nobles cazurros y castellanos se casaban con la élite mora para seguir en el macho y el privilegio). Cuando la cristianada del califato ya no fue mayoría, la tolerancia mora fue cero. La economía manda. Poblaciones enteras y comunidades emprendieron un éxodo mozárabe que tuvo en León gran estación término. Repoblaron. Venían empapados de su cultura árabe, llorándola en su destierro, y cuando levantaban iglesias y cenobios, los hacían parecerse a pequeñas mezquitas con sus arcos califales, sus artesonados y sus bóvedas. San Miguel de Escalada tiene un atrio porticado que es canon cordobita y en Peñalba se le entraba al Cristo por un portón moro del todo y con doble arco. Pues que los tapen. Los Al Qaeda y algún tontón Al Mansur serían capaces de reclamarlos.

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