Ciencia y técnica aeroespacial puestas al servicio de la aerodinámica de la fórmula 1
Williams F1 persigue, como otras escuderías, el campeonato del mundo, y para ello se vale de los últimos avances científicos y tecnológicos que sean capaces de proporcionarles los investigadores. Para ello ha renovado su acuerdo de colaboración con el mayor grupo europeo de investigación en ciencia y tecnología, QinetiQ. Según un informe del especialista Richard Maino, durante toda esta temporada, la alianza de AT&T Williams F1 y el grupo internacional QinetiQ se va a centrar en el análisis aerodinámico y en el rendimiento de los pilotos. QinetiQ se va a basar en su amplia experiencia aeroespacial, sobre todo en el diseño de las alas de aviones y en la formación de las tripulaciones. La relación entre Williams QinetiQ comenzó en 2005. Desde entonces, la escudería con sede cerca de Oxford se ha beneficiado del apoyo técnico de los científicos e ingenieros de QinetiQ en los campos de la aerodinámica, los materiales, la tecnología GPS, las comunicaciones y el rendimiento humano. Uno de los objetivos principales de QinetiQ es transferir sus tecnologías de unas industrias a otras: aeroespacial, espacial, automovilismo normal y deportivo. Afinar sus aplicaciones es una actividad tan importante para la empresa como hacer nuevos descubrimientos e inventos. Por eso la compañía aplica sus nuevos materiales avanzados y ligeros descubiertos para los aviones del futuro, como los compuestos de matriz metálica y los híbridos reforzados con fibra de carbono, al diseño de los bólidos de carreras. En el grupo QinetiQ trabajan cerca de 10.000 personas, entre ellas algunos de los mejores científicos y expertos mundiales en sus respectivos campos como la energía, las comunicaciones, la tecnología de los coches y trenes, la electricidad y la electrónica, la industria aeroespacial, la sanidad, el petróleo y el gas, la informática y la defensa.